Autumn by color

Fotografía Sergio G. Del Amo.

El frío ha comenzado de una manera que nadie esperaba: con mucha intensidad, y de manera algo cortante. Nos hemos visto obligados a sacar rápidamente los abrigos, los jerséis y los edredones que tanto nos gustan y que tanto estábamos deseando poner. El frío es maravilloso, siempre y cuando tengas que estudiar o puedas quedarte en casa, porque a la hora de salir, hay que llevar más mangas que el muñeco de Michelín, porque si no… El resfriado que puede venir a verte tendrá más fuerza que Goliath.

Esta semana os traigo una propuesta dominada por el color y la variedad en tejidos, porque esa idea de que en invierno hay que usar colores oscuros está muy pasada de moda.

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Como habéis podido apreciar, no os he mentido; es una propuesta que utiliza al color como principal protagonista de la historia. El argumento está lleno de vivacidad, alegría y diversidad en cuanto a los tejidos. También es llamativo, para qué vamos a engañarnos.

Hablemos de la composición del look: minifalda de cuero azul, jersey de lana verde y abrigo teddy marrón. Como complementos: botines de ante de color rojo, bandolera de cuero del mismo color y pendientes de plumas con forma de pavo real. El maquillaje muy natural, centrando la atención en labios y ojos.

Y si hablamos de marcas: el jersey  y la bandolera son de Asos, la falda de Stradivarius, el abrigo de Pull&Bear, los botines de Justfab y los pendientes de Sfera. Como siempre confío en Maybelline para mis make ups. El maquillaje me dura todo el día y, asombrosamente, mi piel lo tolera.

Hoy seré breve: es martes, víspera de Halloween, yo me voy el puente a casa, y la vida es maravillosa… (Po va a ser que no). Os dejo todos los enlaces directos en mi cuenta de 21 buttons. Espero que os gusten las fotos… Os las dejo aquí abajo en una galería. Pasad buena semana, bonitxs.

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Composición y enlaces

Abrigo: Pull& Bear · Bandolera: Asos · Jersey: Asos · Falda: Stradivarius · Botines: Justfab · Pendientes: Sfera · Maquillaje: Maybelline 

Nos vemos el domingo

XOXO,

Lauren Izquierdo

Feliz aniversario

Es martes, el penúltimo martes de octubre. Es curioso, quizás algo triste, pero conforme me hago más y más mayor me doy cuenta de que el tiempo va más y más deprisa. Este año se me ha pasado volando y no sé qué me encontraré cuando abra el sobre de mis predicciones para este año. Desde luego, si mi predicción fue que me iba a casar con Martiño Rivas, desde luego que va a ser que no. Seguiré intentándolo.

Sea como fuere, los días trascienden, el tiempo no se detiene y esos minutos a los que quizás hoy no le hayas dado la importancia que debiera, ya no volverán. Hoy, especialmente hoy, cumplo aniversario de luto. No por una persona, aunque puede que metafóricamente sí, pero este día cerró una etapa de mi vida y hoy quería rendirle homenaje. Y para los homenajes, también hay que estar maravillosa. Por eso, y abriendo el baúl de los recuerdos de la pasada edición de la MBFWM, mi propuesta para esta semana es esta.

Podemos estar de luto pero seguiendo con el fashionismo en estado puro y duro. Realmente este estilismo es apto para cualquier evento, fiesta, entierro o boda. Es una de las prendas más versátiles de las que dispongo en mi armario. Me ha salvado en más de una ocasión y si os preguntáis para qué utilicé este vestido en la MBFWM os diré que para la fiesta que dio Agatha Ruiz de la Prada. Y como dijo una de sus chicas: “hay que tenerlos bien puestos. La única manera de destacar en una fiesta de Agatha es ir de negro, muy lista”.

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Hablemos de la composición: minivestido de tul negro y stilettos de ante y vinilo. Como complementos pendientes de lágrima de rosas, maxigafas cat eye con cristales teñidos de un violeta degradado y un clutch que no veis porque no lo saqué para las fotos.

Y hablemos de marcas: el vestido es de Zara. Es de hace varias temporadas. Ya os digo que me lo compré hace mucho tiempo, y es una de las mejores compras que sin duda he hecho; los stilettos son de Mango; los pendientes de una boutique de mi pueblo y las gafas de La Mona Checa, Malasaña.

Podéis encontrar todos los enlaces disponibles en mi 21 buttons. Dicho esto solo me queda despedirme de vosotros hasta el domingo.

Eso sí, antes de lanzaros un beso me gustaría recordaros que, estéis de luto o de boda, todo en esta vida son etapas, Recordad que todo en esta vida son etapas. Unas terminan, otras empiezan, pero siempre son etapas, y aunque hoy se te cierre una puerta, mañana se te puede abrir una ventana.

Ahora sí que sí: espero que tengáis una bonita semana, y brindad por mí, que estoy de aniversario.

Nos vemos el domingo, amiguitxs míos.

Lauren Izquierdo

 

Flowers en Julio!

¡HOLA A TODOS MIS LECTORES!

Hi, guys…!

Estamos terminando Julio, y yo pido perdón por haberme retrasado tanto en los post que prometí que subiría más a menudo (tú siempre haciendo promesas que luego no puedes cumplir), pero bueno, aquí estoy encantada de estar una vez más con vosotros.

Hoy el día ha sido un tanto movido. Últimamente con el trabajo, la novela (pronto se lanzará y no os quepa duda de que seréis los primeros en saberlo), la mudanza, y ahora la matrícula, algo se me escapa… Ya tengo fecha de ida. Mis peúcos pisarán Madrid el uno de septiembre… Tengo ganas, claro que sí, pero tampoco me apetece dejar atrás todo esto. Al fin y al cabo, y aunque ya suene un tanto melancólica cuando ni siquiera me he ido todavía, Almoradí siempre será mi casa.

Ahora sí que sí. ¡NO ME ENTRETENGO MÁS! Es tiempo de pasear, de ir a tomar café, helado, de fiestas, de barracas, es tiempo de disfrutar. ¡Estamos en verano! Por eso os traigo una de mis más brillantes propuestas… Este vestido aguamarina que no os imagináis de dónde es…

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¿Os hacéis una idea? ¿No? Pues esta maravilla de vestido, aunque nadie lo diría, es de tachán, tachán….

¡PRIMARK!

Ahora que este verano trabajo en Zenia Boulevard tengo la suerte de poder echarle en guante a sorpresas o chollos como este. El color me encanta, el corte me encanta, el estampado me encanta… ¡ME ENCANTA! Y además creo que me va a ser muy útil, dado su versatilidad… También puedes usarlo de noche con un stiletto o un tacón de color ácido, ya sea mandarina o cereza.

Como era de día, (bien temprano, la verdad) yo he optado por una cuña de esparto de color nude y una caja de cristal, aunque perfectamente podría haber sido una bolsa de mimbre, ésas que tanto se llevan ahora. Un look de día impecable, y si no lo es, la verdad es que me da igual.

Os dejo más fotos de mi sorpresa. ¿A que es una maravilla?

Y como siempre, gracias por compartir vuestro tiempo conmigo. Hacéis que esto merezca la pena. Os prometo, y esta vez de verdad, un nuevo post esta semana… Para Sábado, Domingo o así. Ahora ya sí que me despido. Un beso muy grande, y nos vemos muy pronto en otro post de Talla Treinta Y Ocho By Lauren.

L.I.

De nuevo a la capital…

¡HOLA A TODOS MIS LECTORES!

 
Hi guys!!! ¡Tengo noticias muy muy buenas! ¡¡Mañana me voy a Madrid!! Sí, no sé si habréis visto ya mi Instagram, pero arde… Sea como fuere, ¡la futura periodista va a la capital de nuevo!

 
¡Y la razón simplemente es que tengo un desfile que ver! Exacto. La IED de nuevo me ha invitado y allá que me voy. ¡Ya veréis, ya! Además voy a ver un piso chulísimo, que espero quedarme con él (suspiro, suspiro) y voy a ver una cosa de la uni también.
Esta vez es diferente a todas las demás porque me voy sola, así que lectores madrileños míos, recordad que no me gusta tomar café sola (Lauren, deja de ligar). Estoy deseando contároslo todo.

Espero que os guste. Gracias por vuestro tiempo y por llegar al final. Sois los mejores.
L.I. 

¿Qué pasaría si en vez de unas Adidas calzaras unas esparteñas rotas?

Me encanta reflexionar. Analizar las cosas. De hecho es algo que suelo hacer bastante, y más bajo la ducha. Quizás por eso sea extremadamente complicada, aunque yo no lo llamaría así, no me calificaría como una persona sin directrices y con unas actitudes enrevesadas, yo diría que soy interesante. Claro que si no me lo digo yo, no sé quién lo haría.

El caso es que gracias a un amigo, fuente de mi inspiración en numerosas ocasiones, me planteé el hecho de que vida solo hay una. Guau, ¿y tú te llamas genio? Exacto, el hecho de que cada ser humano posee una sola vida no es el hito más revelador y paradigmático que se ha contado últimamente, ¿pero y si os dijera que según como aprovechéis vuestra vida podréis vivir más de una? Ya escucho el aporreo de la puerta producido por los señores del manicomio a los que habéis llamado. Muy simpáticos, por cierto, quizás les saque una limonada.

Suena ilógico, ¿verdad? ¿Qué sinsentido es esto, Lauren?

¿Nunca habéis deseado cambiar vuestra vida? ¿Nunca habéis deseado ser dos personas a la vez, partiros por la mitad o saber qué sentirá otra persona? ¿Nunca habéis deseado saber qué piensan otros, cómo reaccionarían, qué harían o qué sentirían? Probablemente sí. Probablemente no esté tan loca. Probablemente ahora estéis diciendo: ¿a dónde narices quieres llegar? Y el caso es que puede que no lo sepa.

¿Os habéis percatado de que los anuncios sobre apadrinar a un niño los ponen a la hora de la comida? Un niño de color desnutrido sonriendo a la cámara y un eslogan tipo su futuro está en tus manos. Todo un clásico.

Respondedme ahora: ¿os habéis sentido culpables? ¿Habéis dicho alguna vez cómetelo todo que hay muchos niños pasando hambre? Y lo cierto es que sí, yo también lo he dicho. Y de hecho sí, me he sentido muy culpable.

No por comer, no me malinterpretéis. Odio la injusticia del reparto desigual, odio que exista la pobreza, odio que niños, mujeres, hombres…; odio que millones de personas mueran cada día por desnutrición, pero no me siento culpable por eso. Me siento culpable porque mientras ellos pasan hambre, la sociedad en la que vivimos navega en un mundo repleto de narcisismo.

Hagamos juntos una reflexión, ¿cuánto te ha costado el dispositivo con el que me estás leyendo? Mucho, ¿verdad? ¿Cuánto costaron los últimos pares de zapatos que te compraste? ¿Por cuánto estaríamos hablando si hiciésemos una revaloración de todo tu armario? No quiero ni saberlo, y hablo por mí, no por ti. Precisamente puede que sea incluso más narcisista que tú.

Ahora me dirás “yo no tengo culpa de poder permitirme tener estas cosas.” Y te daré la razón. No podemos culpar a Europa de que sea maravilloso, y ojalá lo siga siendo muchos años más, pero… ¿Es coherente que seamos “infelices”, que soltemos expresiones tipo mi vida es una mierda, odio mi vida, cuando niños con cáncer, pobres, desnutridos, moribundos, existen en el planeta? ¿Es lógico ansiar tener una moto Ducatti, una mansión con jacuzzi, un Porche, unos Manolos o la colección entera de Gucci cuando el transporte de otras son carromatos tirados por algún animal y sus ropajes son telas de sacos de arroz? Quizás lógico no sea la palabra más idónea para ello, pero aún así me resulta gracioso, y no en plan bien, es deprimente. Quizás nos haga falta saber qué sienten esas personas, dónde encuentran la fuerza para seguir sonriendo y buscando la manera de ser felices a pesar de los golpes bajos que les otorga la vida, porque no son pocos, y tal vez disfruten tanto porque saben que es muy probable que mueran al día siguiente. ¿Es triste, verdad?

¿Por qué necesitamos tantas cosas y por qué ellos necesitan tan pocas? ¿Por qué ellos son felices con una pelota desgastada y la nuestra tiene que estar firmada por Cristiano Ronaldo o Lionel Messi para que tenga algo de valor? ¿Por qué hemos sobrevalorado tanto nuestro alrededor? ¿Por qué no apreciamos cosas que nos parecen nimiedades como el tiempo, la compañía, la vida o el momento? ¿Por qué ellos son un ejemplo si tan mal lo pasan? ¿Por qué? ¿Por qué?

Vivimos en un mundo en el que nos han impuesto que el que más dinero tiene es el más feliz. Vivimos en un mundo que correlaciona la élite social o el éxito con la felicidad, cuando lo más probable es que no sepamos ni en qué consiste eso de la felicidad. Qué gris, amargo es todo esto y qué grandes son los misioneros. Esas personas que lo abandonan todo por prestarles ayuda y tiempo a los que más los necesitan. Esas que no necesitan nada. Esas personas a las que les basta la banda sonora de la risa de un niño para que la película se convierta en un absoluto taquillazo.

Probablemente si tuviese otra vida, dedicaría un par de años a saber qué se siente cuando vives en el fango de la catarata.

L.I.