¡Que comience la fiesta!

El frío ha entrado de lleno y por sorpresa en nuestra vida, por lo menos en Madrid. Ahora mismo, mientras os escribo en una de mis cafeterías favoritas de la ciudad, llevo un jersey de lana verde, unos pantalones largos y unos botines. La temperatura ha descendido y nos ha obligado a innovar y a rebuscar en nuestros armarios aquellas prendas más abrigadas. Por ello, mi propuesta de la semana es esta:

Como podéis apreciar, es un look llamativo, el cual mezcla la elegancia clásica del negro con la pasión desinhibida del rojo. Para combatir el frío, el cuello halter me parece un básico de armario infalible, el tweed también es muy calentito, y para estilizar no se me ocurre nada mejor que un buen botín, sobre todo si sois bajitas como yo.

Negro, rojo, negro. ¡Y voilà!

Repasemos la composición del estilismo: cuello halter negro y falda tweed midi roja con mucho brillibrilli. Como complementos: botines de ante negros y pendientes de hoja. Al tener poco cuello opté por una cola ondulada a media altura. El makeup muy sencillo. Traté de aparcar mis característicos labios rojos porque la idea base es utilizarla para el día. Si hubiera sido por la noche, podéis apostaros el cuello a que mi sello iría conmigo, de la mano, y bien juntitos.

Ahora sí, hablemos de marcas: la falda es de Sfera, el cuello halter de Terra, los botines son de una tienda de mi pueblo (¡lo siento! Sé que os encantan…) Los pendientes de Bijou Brigitte. Esta vez, todo mi makeup es de Loreal. Tenéis todos los enlaces directos en mi cuenta de 21 buttons. Os lo prometo. ¡Están todos!

Esta época del año sin duda alguna es de mis favoritas. La moda de invierno me gusta mucho más que la moda de verano. También puede ser un estilismo apto para ir a la oficina, de cóctel o para una cena navideña. ¿Por qué no? La versatilidad es algo que llega a donde tú quieras que llegue.

Así que, vestida de gala, elegante o no, ilusionada y con muchas ganas, emprendo mañana mi viaje de regreso a casa, porque volver a casa siempre es un motivo para estar feliz, aunque sea para unos diítas. Por ello y por los míos, ¡que comience la fiesta!

Espero que paséis un buen puente. A los que os vayáis, buen viaje; y a los que os quedéis, descansad mucho. Nos vemos la semana que viene.

Lauren Izquierdo

Working girl y otros estilismos para darle la bienvenida al otoño

Oficialmente la rutina ha entrado de lleno en nuestras vidas. Tras una semana de universidad y mucho trabajo; y por trabajo me estoy refiriendo a mi entrevista a Agoney, Ester Expósito y el musical “La vida es sueño”, me he dado cuenta de que Ana Milán tenía razón: septiembre es el año nuevo de las urbanitas, y como inicio de año que es, si la cuesta de enero cuesta (valga la redundancia y ole yo), la de septiembre no te digo ná (yo ya no quiero ná).

Tan intensa ha sido mi semana, que me ha dado tiempo hasta a ponerme enferma. Como os lo cuento… El caso es que pilas cargadas, vuelta a la marcha y lunes otra vez. Por Madonna; qué poco dura lo bueno. Y el cambio es serio, tan serio que me he cambiado la foto de perfil de Twitter e Instagram, que salía en la playa. Esto es como la cera, del tirón; que duele menos.

Este lunes os traigo una propuesta de working girl. Personalmente, la moda de otoño-invierno es la que más me gusta, y como aficionada y loca de los trajes, poder ponerme una chaqueta me da la vida:

Muchos días no sé cómo ir a la universidad, a una entrevista, a un espectáculo, o simplemente a tomarme un Martini o una birra por algún bar de Madrid… Suelo tirar de estas opciones. Sinceramente, así es como voy hoy (lo digo en serio). Me siento cómoda, me siento yo, y sientan muy, muy bien.

Hasta hace poco no era muy fan de los vaqueros. He de confesar que uno de mis mayores complejos siempre han sido mis piernas, ya no; ahora me encantan: los vaqueros y mis piernas. Habiendo hecho esta confesión, propongo que nos volvamos a centrar en el look y en lo sencillo, fácil y versátil que es:

Composición: jeans, blusa lencera, blazer oversize fluida, botines. Como complementos: cinturón, clutch artesanal, pendientes artesanales. Sencillo, fácil; y si alguien pregunta por mis gafas, diré que, aunque no lo parezca, soy miope.

Los pantalones son de Stradivarius, están mucho más rotos que el día que me los compré, pero es que a mí me gustan así; la blusa es de H&M; y la mejor inversión de mi vida es de Sfera. Actualmente, ya no quedan existencias. Fue una de mis primeras compras aquí en Madrid. Estaba de rebajas, cómo me alegro de que mi compañera de piso me animara a comprármela.

Con respecto a los botines, sí; son por los que tanto me preguntasteis el año pasado. Están como nuevos, otra compra estrella. Los pendientes y el bolso, como ya he dicho, son artesanales y me los traje de mi viaje a Granada.

Como siempre, las fotos son de la increíble Beatriz Jericó, que me saca guapa hasta cuando estoy malísima de la muerte.

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Parece Nueva York, ¿verdad? Pues no, es Madrid, una ciudad que me tiene eternamente encandilada.

Pasad buena semana, bonitos; y ya sabéis: llega el otoño, dad rienda a la imaginación y sacad los trajes, que sientan muy, pero que muy bien.

Lauren Izquierdo