Mix: curiosidades de Granada vs bañador de MIRINA!

¡HOLA A TODOS MIS LECTORES!

Hi, guys! 

Ya estoy de vuelta, ¿qué? ¿Me habéis echado de menos? Cada vez sois más los que me seguís la pista por mis redes, incluso acusáis a mis historias de ser la Wiki, pero sobre mí. Qué ocurrentes sois algunos, no me canso de leeros.

Al fin he conseguido subir el post que prometí que subiría lunes. Aunque parezca mentira, escribir y subir un post requiere muchísimo trabajo, y muchas veces me cuesta compaginarlo con mi vida diaria, que conste que no me estoy escudando, me encanta hacer lo que hago.

He decidido subir el post miércoles a pesar que no sé dónde narices os metéis los miércoles. La semana pasada hice una estadística y descubrí que los miércoles son los días que menos visitas recibo. ¿Odiáis los miércoles o es que es vuestro día más atareado se la semana?

Sea como fuere, he decidido mezclar temas en el mismo, así, concentrando información.

El primero es el vídeo que prometí al volver de mi viaje a Granada. Es un vídeo jugoso donde os cuento todas mis frustraciones y anécdotas de mis vacaciones en la tierra de las tapas y el flamenco. Espero que lo disfrutéis y como siempre estoy encantada de recibir vuestros mails y vuestros comentarios. Siempre que estén escrito desde el más estricto sentido de la palabra respeto.

Por último tenemos el bañador que tanto revuelo ha causado en mi instagram en los últimos días, mi bañador de MIRINA COLLECTION. MIRINA es una marca con la que estoy colaborando actualmente. Es una marca neoyorquina que se vende productos de extrema calidad a sus clientes y que proporciona un diseño único e inigualable. 

En la misma foto puede apreciarse esa exclusividad y ese diseño único. ¿No os parece?

Bueno, quiero despedirme pero no hasta muy tarde. El lunes prometo estar aquí con un nuevo desafío, una misma camiseta, muchas propuestas diferentes. No os lo perdáis. Estoy deseando veros de nuevo en otro post de “Talla Treinta y Ocho”. Y como siempre, gracias por estar, sin vosotros nada de esto tendría sentido. Gracias por regalarme lo más valioso del mundo, gracias por regalarme vuestro tiempo.

L.I. 


¡LAS REBAJAS ESTÁN AQUÍ! 

¡HOLA A TODOS MIS LECTORES! 

Hi guys! 

SÍ, para quien se haya levantado y no sepa ni en qué día está, ¡hoy empiezan las rebajas!

Trabajando en una tienda de moda sabes muy bien que se te acecha encima, y no es precisamente un descuento mayor, no, no, no. ¡OJALÁ! 

Quiero compartir con vosotros, ya que mi querido Inditex ha decido empezar las rebajas un día antes, simplemente porque es viernes, no es porque se haya vuelto más generoso, que podrías, eh, Amancio, bajar los precios un poquillo hombre… Quiero compartir con vosotros una serie de tips para superar las rebajas con buen pie y que no tengas que vender tu casa para comprarte todo lo que quieras. 

Ahí van mis consejos: 

¿Cómo supera Lauren las rebajas? 

1. Hacer revisión. Exacto, semanas y semanas antes es cuando comienzo a inspeccionar el terreno. ¿Qué tienen las tiendas? ¿Qué me gusta? ¿Qué me queda bien? Y hago un listado de todo lo que quiero compararme. Listado que lógicamente luego reduzco a la mitad. 

2. Deliberar las 5 preguntas básicas. Estas preguntas son: ¿voy a ponérmelo? ¿Con que me lo pondría? ¿Voy a usarlo más de dos veces? ¿Para qué me lo pondría? ¿Lo regalaría pasado un año? Y si supera estás 5 preguntas es una prenda factible. 

3. Ponerte un tope de presupuesto. La única norma de esta norma vaya redundancia, Lauren, tú sí que sabes, es no pasarte del presupuesto, si no vaya tontería. 

4. JAMÁS COMPRAR LA PRIMERA SEMANA Y NUNCA EL PRIMER DÍA. Hacen que creas que las prendas se acaban, pero por arte de magia dentro de dos semanas la prenda vuelve a aparecer con un descuento mayor del que adquiriste y luego te sientes como Anna cuando Meryl Streep le suelta el discursito del pret-à-porter en El diablo se viste de Prada. 

5.Compra con cabeza y ama la ropa. La moda es un mundo increíble. Aprovéchalo, lúcelo, y viste como quieras, expresa quién eres, juega con volúmenes y tejidos y sobre todo, viste como te de la gana. 

Espero que os haya gustado el post de hoy. Gracias por quedaros hasta el final y por compartir vuestro tiempo conmigo. ¡Nos vemos en el próximo post de Talla Treinta y Ocho!

L.I. 


De nuevo a la capital…

¡HOLA A TODOS MIS LECTORES!

 
Hi guys!!! ¡Tengo noticias muy muy buenas! ¡¡Mañana me voy a Madrid!! Sí, no sé si habréis visto ya mi Instagram, pero arde… Sea como fuere, ¡la futura periodista va a la capital de nuevo!

 
¡Y la razón simplemente es que tengo un desfile que ver! Exacto. La IED de nuevo me ha invitado y allá que me voy. ¡Ya veréis, ya! Además voy a ver un piso chulísimo, que espero quedarme con él (suspiro, suspiro) y voy a ver una cosa de la uni también.
Esta vez es diferente a todas las demás porque me voy sola, así que lectores madrileños míos, recordad que no me gusta tomar café sola (Lauren, deja de ligar). Estoy deseando contároslo todo.

Espero que os guste. Gracias por vuestro tiempo y por llegar al final. Sois los mejores.
L.I. 

Lauren al estrado.

¡HOLA A TODOS MIS LECTORES!

Hi guys!

AYER ME GRADUÉ.

SÍ, LO HICE. No puedo creerme que al fin haya dejado el instituto, pero así es. Adiós a los timbres, adiós a las clases, a mis antiguos compañeros, y a mis ínclitos profesores. Si os soy sincera, ahora no sé cómo sentirme. Soy preuniversitaria, ¡¡¡¡qué tela…..!!!!!

Ayer me despedí de mis compañeros con un discurso. Una serie de palabras que llevaba preparando desde abril. Me sentí nerviosa, me flaqueaban las piernas, y estuve a punto de llorar en numerosas ocasiones, y como fue importante para mí, me encantaría compartirlo con vosotros. Así que aquí tenéis mi discurso en versión escrita y oral. No lo habría podido lograr sin la ayuda de mi increíble fotógrafo y amigo Jose y su increíble equipo que estuvieron conmigo durante todo el día haciéndome reír, (a veces demasiado). Esto es como la boda de Risto y Laura Escanes, hasta el lunes no tendréis las fotos de mi vestido, detalles del evento, datos sobre ellos… Pero os iré adelantando cosas… Así lo cogéis con más ganas. Soy odiosa, ya lo sé… Solo deciros que fue un día que recordaré siempre, siempre… ¿Por qué? ¡Tendréis que leer mi post del lunes para saberlo!

En primer lugar deciros que no me creo que esté aquí, y daros las gracias por haber podido venir, en un día tan especial para nosotros como es el día en el que diremos adiós a este centro que tantos momentos ha contribuido a nuestra memoria, aunque parezca mentira que nos vayamos ya, el día ha llegado. Me flaquean las piernas y os aseguro que no es por los tacones. Si ahora mismo me preguntaran cómo me siento, probablemente no sabría que responder. Este año se ha pasado volando, mucho más que los cinco anteriores. Ahora que os estoy mirando y que veo a lo lejos la puerta de entrada

Recuerdo a la perfección el primer día de clase: Pongámonos en situación: doce años, mochila nueva, caras nuevas, hormonas y algo que no habíamos visto jamás: listas de clase. Una nueva etapa que concluiría en un día muy lejano. El primer día de instituto todos estábamos aterrados y nuestra respuesta fue lo que nos ha mantenido juntos hasta el día de hoy, un abrazo, algo repentino. Las palabras sobraron. Qué curioso es que todavía lo recuerde.

Lo más importante de estos seis increíbles años es que hemos sido capaces de superar miles de momentos, unos agradables, otros no tanto… Nuestra memoria se ha llenado de recuerdos con una melodía que nos hace llorar y reír en numerosas ocasiones. De hecho, ahora se me hace difícil pensar que nuestros caminos se distanciarán.

Lo mejor del instituto es que además de asignaturas, estudias a la vida, estudias a las personas. Dentro de las aulas se produjo algo llamado familia, una familia que ha ido perdiendo miembros que no olvidamos por mucho que pasen los años, y que ha ido sumando personas maravillosas que se han acoplado en un rincón de nuestro corazón sin ninguna dificultad. Hemos conseguido ser compañeros, es más hemos conseguido defender con el honor que se merece la palabra amigo.

El venir a clase con el extraño sentimiento de pertenecer a algo es especial. Nunca imaginé que echaría de menos el llegar a clase a primera hora, dejar la mochila encima de la mesa, resoplar y mirarnos unos a otros con la expresión agria de “es lunes a primera, ni se te ocurra hablarme”.

Los años han ido pasando y nos hemos hecho más mayores, y quién nos diría a nosotros que las tornas cambiarían. Entramos caminando con la cabeza gacha cuando pasaban por nuestro lado ésos de segundo de bachiller, esos diablos que nos tiraban de los bancos y se reían de nuestros comentarios de niños de primero. Ahora creo que son esos monstruitos de primero los que dan miedo, y no nosotros. Somos los mayores, qué locura.

Este año ha sido raro. No sabíamos qué iba a pasar con selectividad, incluso ha nevado. También se han llegado a suspender las clases por lluvias torrenciales, lluvias que no llegaron, pero que nos vino para estudiar el examen del día de después como anillo al dedo. Las cosas como son. Tampoco podremos olvidar el famoso I used to rule the world… Hemos llorado muchísimos debido a que sabíamos que este día llegaría, ese día tan lejano y aunque por una parte ocho de junio era tarde en mayo, ahora que ya estamos aquí, ojalá fuera la semana que viene. Porque lo cierto es que decir adiós es más difícil de lo que yo pensaba.

Este año nos han hablado de la PAU, Universidad, destino, incluso nos han llegado a mencionar al éxito… Aunque sigo pensando que a veces el éxito es relativo.

Las clases de David, los manotazos de Agustina a las de la primera fila cuando no se callaban, la voz ronca de Miguel para llamar nuestra atención, los bocadillos de tortilla de patata o de ensaladilla de Socorro, ¿qué haremos sin ti ahora?, nuestro querido monarca, el “chica” de Tere o el “No sabéis nah” Y puede que al principio fuera verdad, pero creo que la gran mayoría nos iremos con la sensación de que sabemos mucho más de lo que puede que nos hayamos merecido muchas veces.

El diseñador Óscar de la Renta dijo una vez que camináramos con la misma seguridad con la que lo haríamos si nos escoltaran tres hombres. Lo dijo de manera figurativa, está claro, pero al menos yo, y estoy segura de que vosotros también, hemos tenido durante estos seis maravillosos años la sensación de que padres, profesores y amigos, nos han guiado hasta el final del camino para que no tuviéramos miedo, nos han ayudado a ser nosotros mismos, a madurar, a saber quién y cómo queremos ser; nos han enseñado que a veces no todo se basa en sacar sobresalientes y que hay muchas otras cosas que merece la pena. No nos llevamos de aquí solo formación, nos llevamos amigos, nos llevamos una vida, momentos de risa, recuerdos, y parte de nuestro tiempo, porque no hemos sido conscientes de lo valioso que era hasta ahora. Nos llevamos el sentimiento de haber pertenecido a una familia que por mucho que pase los años no se romperá, estoy segura, una familia grande, una familia especial, una familia que se quiere y se querrá. Nunca imaginé que os llegaría a querer tanto como sé que os quiero ahora. Todo esto y más quedará incrustado en lo más profundo de nuestro corazón, porque hay cosas que simplemente no se olvidan, y cuando seamos viejos y hagamos una cena para recordar nuestra promoción, la promoción de 2017 nos reiremos unos de otros por este día. Deja de llorar ya.

Al fin y al cabo, la vida se basa en eso, ¿no? En superar etapas, por muy buenas que hayan sido, y en transformarlas en recuerdos, en maravillosos recuerdos que recordaremos por siempre.

Solo quiero alzar un hurra por este centro, por nuestros padres, por los profesores, por nosotros, que no hemos tirado la toalla en los momentos más difíciles aunque tuviéramos ganas, porque estamos vivos, y porque chicos, después de seis años, aunque nos distanciemos por un tiempo, al fin lo hemos conseguido. Somos mayores del insti, los que se despiden, y los que comienzan a ser adultos, maduros, y casi universitarios. Qué impactante suena. ¿Volvemos a primero?

Gracias por estos maravillosos años, cada cual más especial y por convertiros en algo que merecerá la pena contar algún día. Echaré de menos esto, pero tengo la esperanza de que no nos libraremos tan fácilmente de nosotros. Al menos, es bonito poder decir que hay gente que nos hará dura la despedida.

Os quiero y os querré siempre, de eso estoy completamente segura.

El discurso de Lauren.

Estoy deseando enseñaros el resto, pero hasta entonces, solo os queda esperar… Pero como siempre me gustaría daros las gracias por todo, pero sobre todo y como siempre, por la joya de la corona, por vuestro increíble y majestuoso tiempo.

Lauren Izquierdo.

 

¡¡Una semana y me gradúo!!

¡HOLA A TODOS MIS LECTORES!

Hi guys…

Os escribo en un descanso entre asignatura y asignatura y es que esta semana me examino en PAU. ¡Qué miedo Mari Carmen! Pero en fin, la verdad es que voy tranquila porque sé que he estudiado y confío en mis fieles amigos que dicen que al final, PAU no es para tanto, como sí sea los mato. 

El día nueve de junio me gradúo, ¡madre mía que mayor me he hecho! Mis amigos Jose y Noe, que los conoceréis porque sabéis sin que llegue el día que el 9 de junio mi Instagram arderá, estarán todo el día conmigo haciéndome fotos para el blog y para un álbum que los dulces de mis padres quieren regalarme. Además estoy súper ilusionada porque vendrá un montón de gente que me quiere: familia, amigos, e incluso algún seguidor… A apoyarme y a papar; solo puedo deciros que el vestido os va a dejar de piedra y puede que el discursillo también.

Todos sabéis que Chanel para mí es fuente de mi inspiración, pero menos es más no es mi cita favorita. No os impacientéis, queda muy poquito.    ¡Ay, qué nervios!

Después de la graduación tengo un millón de eventos y un millón de cosas que contaros, así que a partir del 9 de junio, Talla treinta y ocho volverá a tomar vida. 

Hasta entonces gracias como siempre, por vuestro tiempo y paciencia, y deseadme suerte.

¡Nos vemos en una semana!

El camino de nuestras vidas. El camino que nos queda por recorrer

¡HOLA A TODOS MIS LECTORES!

Hi guys…

Para empezar quiero disculparme. Esta semana ha sido muy intensa para mí y no me he sentido capaz de enseñaros ninguna de las propuestas de manera intensa. Algunos me seguís la pista por mis redes sociales y os vais enterando de todo lo que me pasa día tras día. My daily, sería la manera actual de decirlo. Nos encontramos en la era de los anglicismos, ¿qué le vamos a hacer?

Lo primero que quiero hacer después de esta pequeña introducción es daros las gracias por vuestras felicitaciones y para los que no lo sepáis, sí, me han aceptado en la universidad para la que hice la entrevista. OFICIALMENTE SOY UNA FUTURA ALUMNA DE PERIODISMO EN LA UNIVERSIDAD ANTONIO DE NEBRIJA EN MADRID. Y no puedo expresar con palabras lo dichosa y feliz que me siento por ello. Todavía vivo en esa nube en la que no lo he asumido, no me lo creo.

Esta semana me han dado dos ataques de melancolía, ya ha venido el drama. Hemos llorado por la vida, por el futuro y porque lo mejor está por llegar. Os estoy escribiendo y mis ojos se empañan sin querer al recordarlo y el vello se me ha erizado. Un suspiro. Dos suspiros. ¿Cuántos me quedarán de aquí a que me mude a la capital?

Llevo noches soñando con el futuro acompañada de canciones como Moon River, Photograph, Fallin´, La lluvia en los zapatos, Roxanne, Sex and Candy… Quizás porque esas canciones son las que escuché cuando iba a la entrevista, quizás porque me recuerdan a la despedida, o quizás porque soy así de estúpida y me emociono con cualquier cosa.

Algunos pensáis que estoy loca, a otros os enamoro más por ello, ya eso me lleva a escribir cosas como esta, dedicadas a la vida, al futuro, a mi yo del futuro, a vosotros… Preguntándoles como si me fueran a responder, como si ellas pudieran resolver todas las dudas que tengo y que tendré próximamente. Qué locura.

Ayer por la tarde cuando celebraba con mis amigas el cumpleaños de una de ellas, pusieron un vídeo de todas nosotras y comenzamos a llorar como magdalenas. Recuerdo de una de ellas me dijo: “pero chica, no llores, que todavía nos queda mucho por estar juntas” y yo le respondí: “lloro porque sois maravillosas y os quiero tanto…” . Y es verdad, María Jesús, si me estás leyendo en este momento, llévate kleenex para las dos el día de la graduación, porque nos van a faltar.

No puedo evitar recordarme lo feliz que estoy siendo este año, el cómo estoy disfrutando cada día, cada hora, cada momento; cómo estoy exprimiendo cada recuerdo esforzándome para guardarlo a salvo y recordarlo en unos años, para que una sonrisa exilen mis labios… Dicen que segundo de bachillerato es un infierno, y posiblemente lo sea, pero os aseguro que estoy disfrutando cada pelea, cada enojo, cada examen, cada sonrisa, cada tontería… Nuestros profesores nos insisten en que no será un adiós, sino un hasta luego; ¡por el amor de unos Jimmy Choo!, estamos cansados de que nos digan lo mismo porque es una verdad a medias. En parte tienen razón, pero nada volverá a ser igual, cada uno elegirá su camino y comenzará una nueva etapa. Al fin y al cabo, de eso trata la vida, de etapas que superaremos más pronto o más tarde.

Aunque esté ansiosa por empezar la Universidad, no puedo evitar sentirme algo triste, algo culpable y sí, algo melancólica, al recordar todo lo que voy a dejar atrás. Personas con las que ahora lloro, me abrazo, sonrío, ayudo, personas a las que quiero con todo mi ser y con toda mi alma. En unos quince años las volveré a ver, tomaremos café, nos diremos cosas como cómo has cambiado, qué guapa estás, qué delgada, ¿eso es una anillo de compromiso?, nos preguntaremos cómo nos van las cosas y tras unos cinco minutos cada una pensará antes lo compartíamos todo, ahora solo somos desconocidos. Y nadie tendrá la culpa. Es la vida, que a veces es injusta. Es la vida que al mismo tiempo que nos da recuerdos y nos regala tesoros, nos los arrebata para sustituirlos por otros. Y eso está bien. O eso creo…

Ya estoy llorando.  Maldito Spotify. Quizás sea porque mi cerebro está podrido de buenos recuerdos y de momentos irremplazables guardados en el pecho.

A todo el mundo que está leyendo esto: quiero que sepas que te quiero.

Nos veremos en la graduación. Me voy a por un café, como suelen decir:

No hay mal que cien años dure, ni un buen café que nada no cure.

Gracias, gracias de verdad, dado que vosotros sois los responsables de que mis sueños se estén cumpliendo, de que la puerta esté entreabierta. Sois maravillosas y a veces no sé si soy merecedora de todo este amor y tanta suerte. Gracias por hacerme el regalo de compartir vuestro preciado tiempo conmigo. Nos vemos la semana que viene, os lo prometo,

L.I.

16.01.2017

Querida Lauren del futuro: 

Es curioso cómo avanza el tiempo; de manera despreocupada y tranquila, hasta tal punto que debo reconocer que me saca de quicio. 

Hoy hemos hablado de sueños. Qué odiosos, impertinentes e inocentes son. 

Hoy hemos dicho las palabras que nadie quiere nombrar, las que citan un futuro distorsionado, titubeante, incierto, y no tan lejano como nosotros pensábamos: “te echaré de menos cuando esto se acabe.”

Hoy nos han hablado de la Universidad. Creíamos que nunca llegaría, pero ahí está; a apenas cinco meses de rellenar un documento en blanco que supondrá nuestros próximos años, la siguiente parada, nuestra vida… Y qué miedo me da eso. 

Unos saben qué hacer, o eso creen; unos no tienen ni idea, se encuentran inseguros y desorientados, creyendo que no valen para nada cuando en realidad, tienen muchísimo potencial, muchísimo talento. 

Hoy se han derramado las primeras lágrimas de una catarata inagotable que seguirá activa al encontrar una foto escondida en el fondo de un baúl polvoriento y antiguo, al recordar un momento que nos provoque una sonrisa instantánea en el rostro, o al soñar con la mirada inocente e intensa o con el inconfundible sonido de la risa de las personas que nos hicieron la vida más fácil durante unos años. 

No será imposible mantener el contacto, pero sí duro para las personas que ya están haciendo las maletas, cuando ni siquiera se han graduado. 

Qué bonito es el recuerdo, Lauren, y qué triste resulta cuando estás a punto de crear uno. Hay cosas que no se pueden evitar.