Lauren en la sexta edición de Pasarela Española.

Buenos días a todas esas caritas cansadas y hartas de los lunes y de la lluvia. ¿Cómo estáis?

Para empezar este rutinario y lluvioso lunes por la mañana, comenzaré diciéndoos que este sábado acudí a uno de los eventos más mediáticos e importantes de todo el territorio madrileño, con respecto al ámbito fashionista.

Pasarela Española y la Fundación Elígete celebraban su sexta edición con la presentación de doce desfiles de diseñadores emergentes, y con actuaciones que no nos dejaron indiferentes.

El acto fue presentado por la miss Susan Villa, imagen de Pasarela Española, y la actriz y presidenta de la fundación Elígete, Miriam Díaz Aroca. El evento tuvo lugar en el Museo del Traje de Madrid, y ellas fueron las que nos condujeron a cada desfile, lleno de moda de calle, inocencia, aires hippies, inspiración a cuentos Disney y corta elegancia. Fueron desfiles adaptados a la mujer de hoy, para su día a día. La tarde se dedicó más a la alta costura, tal y como hoy día la reconocemos.

La gran diversidad de diseños fue lo que hizo que la sexta edición de Pasarela Española se convirtiera en un evento único por una causa que así lo merecía: el apoyo incondicional a mujeres maltratadas.

Además, contaron con actuaciones inéditas de cantantes de ópera, saxofonistas, y grupos, encargados de transportarnos a temas icónicos que todo el mundo reconocía.

Por el contrario, la organización dejó algo que desear. El tiempo escaseaba, y aunque son momentos de puro estrés calculados al milímetro, no me sentó muy bien que me pidieran los datos para sentarme en una de las mejores butacas, y al final tuviera que levantarme para ver de qué color eran los zapatos de las modelos. Nos quedaremos con lo bueno. Al fin y al cabo, todo siempre puede mejorar.

Acudí al evento bajo la inspiración de la Prada de los 90. Con un traje de falda y chaqueta corto, azul pastel, y de cuero. Lo combiné con un cuello cisne básico de color negro y unos botines de ante del mismo color. Mi maquillaje contenía los colores de mi atuendo. Esta vez no opté por los labios rojos, hubiera sido demasiado.

Dentro de lo que cabe, fue una mañana agradable. Talento, innovación, buena compañía, y mucha moda, que es lo que a mí me gusta.

Gracias por llegar hasta el final. Buen lunes; y os espero dentro de muy poco con otra entrada en Talla Treinta y Ocho.

¡Muack!

Lauren Izquierdo.

Annual Golden Globe Awards.

Ayer se celebraron los 74th Annual Golden Globe Awards y muchas celebridades pasearon por la alfombra roja luciendo palmito y acaparando, lo que durara el disparo de dos o tres flashes, el foco de atención de todas las miradas. Posaron para multitud de medios de comunicación muchas caras conocidas, otras no tanto, engalanándose de una manera atrevida, clásica, o podríamos decir sosa; con el objetivo de recoger un codiciado premio o simplemente aplaudir al ganador y quedarse con las ganas. Una pena.

Algunas de estas celebridades destacaron por encima de los demás con unas propuestas atrevidas, elegantes, o inesperadas. Supieron sacar lo mejor de ellas. Otras se mantuvieron en su línea; no arriesgando demasiado pero yendo acertadas igual. Otros se colocaron el cartel imaginario encima de su cabezas gritándoles al mundo: “California, hoy no es mi día.”

Como tantas cosas en este mundillo, cualquier opinión al respecto es 100% subjetiva. El lema de etiqueta quedó catalogado como “ven como quieras”. Algunas personas quedaron tachadas de cuadros, pero no como una perfecta pero seria Mona Lisa, sino más bien como El Grito, o cualquier cuadro sombrío de la época oscura de Goya. Nombres de diseñadores como Zuhair Murad, Valentino Garavanni, Dolce&Gabbana, Gucci, Altuzarra, Naeem Khan, Vionnet, Armani, Versace, Prada; tuvieron gran relevancia en la velada.

Y sin más dilación, vamos con los favoritos:

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Emma Stone vestida de Valentino Garavanni.
La que pondría en primer lugar y sin temblarme la voz fue a la preciosa Emma Stone vestida del gran diseñador Valentino. Debo reconocer que al principio dudaba, puesto que el tono del vestido y el de su tez es prácticamente idéntico, pero tras deliberarlo, no solo me ha gustado, sino que se ha convertido en uno de mis favoritos. La sutileza del vestido, el corte, la caída y el tejido hacen que no me extrañe que Emma luzca cubierta de estrellas. 

 

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He coincidido con Vogue en nombrar a esta monstruo de mujer como es Isabelle Huppert. A mí de mayor me gustaría lucir como ella. Con ese porte, esa elegancia, ese saber estar. Fue la más comentada en toda la noche y no me extraña.
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Evan Rachel Wood tarareaba el viejo mito de Chanel soy mujer y puedo llevar pantalones. Lució elegante, demostrando una vez más que menos es más y presumiendo de un traje minimalista con una sonrisa escueta y orgullosa. ¡Claro que sí, Evan!

  

La brillantina y las lentejuelas estuvieron presente pese a que Nochevieja había pasado.



El negro tuvo su clásico protagonismo, luciendo como la mejor Meryl Steep, Lady Gaga Kristen Bell sin necesidad de ensombrecer a las demás.


Barrocos excesivos vs tonalidades empolvadas y satinadas debatieron un contraste e intenso duelo durante toda la noche, pero ayer todo estaba permitido.



Blanco. ¡Como las novias! ¡Claro que sí, guapi! Todo el mundo habló de Sarah Jessica Parker y su vestido de Vera Wang, sin mencionar a  Gillian Anderson. Yo solo puedo decir que…¡Sí quiero!


A partir de aquí he estado pensando que looks no me han tocado la venita sensible y cuales son ¡he metido la gamba! Hubieron personalidades que se quedaron sosas, que no sacaron todo lo que podían dar y otras que metieron la pata hasta el fondo, o bien no acertando en nada o bien arriesgando demasiado y  convirtiéndose en vulgares o en cuadros abstractos. Os dejo algunos suspensos y aprobados raspadillos.



Y los peores… 


Lo que está claro es que fue una noche de glamour, focos, cámaras y premios dorados. Rindieron homenaje a la reciente fallecida Carrie Fisher y cada galardonado posó con su premio.

Sabemos que los vestidos que lucen son regalados. Las grandes firmas se pelean para que determinadas celebridades posen con sus vestidos para luego publicarlos con su etiqueta, pero lo que nos parece excesivo es la cantidad de dinero que se gastan en personal shopper (60 000  euros), peluquería (6 000 euros), maquillaje (2 500 euros), guardaespaldas de joyas y vestuario (6 000 euros), modista de la casa para que haga los arreglos pertinentes (20 000 euros)… Y estoy tirando por lo bajo. Saquemos cuentas… Sabemos que se lo pueden permitir, pero casi más vale la pena que no te inviten.

 L.I.