¡LAS REBAJAS ESTÁN AQUÍ! 

¡HOLA A TODOS MIS LECTORES! 

Hi guys! 

SÍ, para quien se haya levantado y no sepa ni en qué día está, ¡hoy empiezan las rebajas!

Trabajando en una tienda de moda sabes muy bien que se te acecha encima, y no es precisamente un descuento mayor, no, no, no. ¡OJALÁ! 

Quiero compartir con vosotros, ya que mi querido Inditex ha decido empezar las rebajas un día antes, simplemente porque es viernes, no es porque se haya vuelto más generoso, que podrías, eh, Amancio, bajar los precios un poquillo hombre… Quiero compartir con vosotros una serie de tips para superar las rebajas con buen pie y que no tengas que vender tu casa para comprarte todo lo que quieras. 

Ahí van mis consejos: 

¿Cómo supera Lauren las rebajas? 

1. Hacer revisión. Exacto, semanas y semanas antes es cuando comienzo a inspeccionar el terreno. ¿Qué tienen las tiendas? ¿Qué me gusta? ¿Qué me queda bien? Y hago un listado de todo lo que quiero compararme. Listado que lógicamente luego reduzco a la mitad. 

2. Deliberar las 5 preguntas básicas. Estas preguntas son: ¿voy a ponérmelo? ¿Con que me lo pondría? ¿Voy a usarlo más de dos veces? ¿Para qué me lo pondría? ¿Lo regalaría pasado un año? Y si supera estás 5 preguntas es una prenda factible. 

3. Ponerte un tope de presupuesto. La única norma de esta norma vaya redundancia, Lauren, tú sí que sabes, es no pasarte del presupuesto, si no vaya tontería. 

4. JAMÁS COMPRAR LA PRIMERA SEMANA Y NUNCA EL PRIMER DÍA. Hacen que creas que las prendas se acaban, pero por arte de magia dentro de dos semanas la prenda vuelve a aparecer con un descuento mayor del que adquiriste y luego te sientes como Anna cuando Meryl Streep le suelta el discursito del pret-à-porter en El diablo se viste de Prada. 

5.Compra con cabeza y ama la ropa. La moda es un mundo increíble. Aprovéchalo, lúcelo, y viste como quieras, expresa quién eres, juega con volúmenes y tejidos y sobre todo, viste como te de la gana. 

Espero que os haya gustado el post de hoy. Gracias por quedaros hasta el final y por compartir vuestro tiempo conmigo. ¡Nos vemos en el próximo post de Talla Treinta y Ocho!

L.I. 


Una periodista en apuros.

¡HOLA A TODOS MIS LECTORES!

Hi guys!!!

¡¡Hoy me voy a la playa!! ¡Sí! ¡Me lo merezco! Voy a ponerme como una gamba, voy a dejar que los rayos abrasadores traspasen mi piel,…. ¡qué pena que no me lleve una botella de tinto! Sea como fuere, no me puede dar mucho el sol porque mañana me entregan un premio los del Rotary por haber publicado en los salones del casino de Almoradí a las 12.30h de la mañana y mi vestido floral no hace juego con el rojo gamba, la verdad. 

Os cuento lo que iba a contaros que sé que lo estáis deseando y por eso estáis leyendo esto. ¿Qué me pasó ayer…? Estas cosas solo me pasan a mí, estoy segura. 

Fui a la presentación de Manuel Molina y al lanzamiento de la revista digital Rezuma Azud, esa revista que me hizo una entrevista y en la que he sido colaboradora todo el año. 

Bien, hasta ahí bien, ¿no? Nada extraño.

 Decidí irme a mi casa tras el vino de honor y cuando apenas había caminado medio kilómetro mis zapatos de marca belga, esos que tanto me gustan, esos que tanto os gustan, se quebraron por la mitad, dejándome en un aprieto, puesto que tuvieron que venir por mí y tuve que salir de aquel parque donde me quedé anclada como la Pocahontas. 

Sesenta euros tirados a la basura. No voy a comprar nunca más ahí. Qué sofoco. Qué vergüenza. Qué cosas me pasan, coño. Desde luego que podrían montar una película con mi argumento. Se me ocurren títulos como una periodista en apuros o quizás algo más como una blogger con mala suerte. 

Sea como fuere os dejo fotos de aquel precioso evento, el cual disfrute un montón, digamos la verdad. Os invito a visitar la revista, y a echarle un vistazo a todos sus artículos, en especial, esos que he escrito yo (siempre tan predecible, Lauren.) 

Gracias por llegar al final, por vuestro tiempo; espero que no se os haya hecho muy largo el post y que la espera haya merecido la pena. Nos vemos muy pronto. ¡Ya no puedo esperar para contaros qué tal todo!!


¡¡Una comida en mi honor!!

¡HOLA A TODOS MIS LECTORES!

Hi guys!!

¿Cómo anda este junio? ¡¡Dios mío que caloraso!! Esta semana anunciaban oleada de calor, y es solo el principio, no me quiero ver en agosto…

Bueno, lo cierto es que el domingo nos fuimos de comida para celebrar que soy la primera mujer universitaria de mi familia. Aunque suene un poco raro el hecho de que estando en estos tiempos sea la primera, mis padres están orgullosísimos de que su hija predilecta (lo siento, Ana) se convierta en universitaria.

¿Destino? Madrid, por supuesto. Siempre lo he tenido claro, de eso puedo presumir. Y muchos me preguntáis si estoy buscando otras opciones. No sé qué me deparará el futuro porque yo estoy muy loca, pero siempre he creído que la capital es mi sitio, así que allá voy, empezando por España. Quién sabe. Quizás en tercero de carrera decido que Londres, NY, Sídney o Roma es mi sitio… ¡YO QUE SÉ! Aunque claro, antes de seguir divagando tendré que ver las notas de selectividad… que también os digo que me parece fatal que estemos condicionados a una serie de pruebas que acaban determinado nuestro futuro cuando ya has demostrado durante todo el curso a una serie de especialistas que mereces estar en una buena universidad. En fin, puede que sea una pequeña antisistema en este aspecto, pero me parece muy injusto.
No me entretengo más, que os aburro. Os dejo las fotos del día de la comida que por lo poco que sé, os encanta mi mono de Zara de la temporada pasada. Las sandalias de Stradivarius. Le añaden al negro ese toque multicolor que tanto nos encanta.

 También quiero deciros, como os comunico en mis stories de Instagram, que esta tarde saldré a recitar cuatro poemas del poeta oriolano Manuel Molina en la presentación oficial de la revista digital de la que era colaboradora, Rezuma Azud en el IES AZUD DE ALFETAMÍ a las 19.30h y que estáis todos oficialmente invitados. 

Gracias por llegar al final, espero que no se os haya hecho muy largo el post y que la espera haya merecido la pena. Nos vemos muy pronto. ¡Ya no puedo esperar para contaros qué tal todo!!

L.I.

La despedida del seis años maravillosos.

 

¡HOLA A TODOS MIS LECTORES!

Hi guys!

¡Es lunes y lo prometido es deuda! ¿Preparados? ¿Listos? GO! Y como diría mi amiga Noe, del canal de YouTube N DE NOE, espero que estéis todos muy bien y EMPE-ZAMOS!

El viernes, para los que no lo sepáis, porque claro, como no he dado por saco ni nada… (Eso no te lo crees ni tú, bonita:) Fue mi graduación. Mi amigo Jose, mi amiga Noe y mi amiga Malú vinieron a hacerme fotos y estuvieron conmigo durante tooooodo el día, Jose y Noe son los fotógrafos oficiales del blog. ¡SÍ! ¡EL EQUIPO DE TALLA TREINTA Y OCHO OFICIAAAAAAAL! Estuvieron aguantando mis nervios, haciéndome reír, a veces demasiado, y acompañándome. Jose es fotógrafo, y por las fotos que veréis a continuación, os daréis cuenta de que es muy bueno. Noe también hizo un gran trabajo porque me hizo unas fotos increíbles cuando me reía (ese día todo me hacía gracia y hubo un momento en el que se hizo insoportable) y además de fotos, entre los tres me dieron un apoyo moral impresionante, cosa que agradecí un montón, porque a pesar de que iba de chica dura, en plan “yo no estoy nerviosa”, estaba hecha un flan.

(cliquea dos veces para abrir la galería)

Me peinó mi increíble peluquero Pablo de Diego. Quiso hacerme algo original, algo que reflejara mi personalidad, algo no visto… Y vaya si lo consiguió. Se inspiró en mis zapatos, y terminé siendo algo parecido a Madame de Rosa y hada de los bosques. Un peinado que me encantó. Sabía que no me defraudaría. Nunca lo ha hecho, y nunca lo hará.

(cliquea dos veces para abrir la galería)

Mi maquillaje no fue menos, porque pude contar con la talentosa Gema Bambú, una especialista del mundo que se ha ganado la fama a pulso y que además es una gran amiga.

(cliquea dos veces para abrir la galería)

Y lo que coronó este ínclito trabajo fue sin duda mi vestido y mis zapatos. El vestido es de una marca italiana llamada Milanoo, tiene una historia especial que ya os contaré, pero me encanta su brocado elegante y su contraste de volantes de tul, el corte, la caída… Me apasiona el vestido, y cuando os cuente otro día por qué, lo entenderéis. Ahora bien, los zapatos, son una maravilla. Muy Bella y Bestia, tal vez. Lo que sí que sé es que el look total fue muy yo, muy auténtica, muy Lauren. Chanel, te adoro, y aunque no fuera ostentosa, tú y yo sabemos que lo de menos es más nunca ha ido demasiado conmigo.

(cliquea dos veces para abrir la galería)

Fue un día, una tarde, una noche, que disfruté como nunca imaginaba que disfrutaría. Di el discurso de despedida, un discurso que ya habéis podido leer; y además me dieron un premio que yo no esperaba. Un premio por haber publicado. El día diecisiete tengo un evento debido a ello, pero cuando me llamaron fue como “¿me han llamado?” y mis amigas en plan “¿pero quieres subir que te están llamando?” Además vino un montón de gente que quiero y aprecio en mi vida. Mi familia, mis amigos… Todos ellos me ayudaron a decir adiós a seis maravillosos años.

(cliquea dos veces para abrir la galería.)

Y como dijo mi profesor de física y química: el final de algo siempre es el comienzo de algo maravilloso. Y eso espero yo, encontrarme con experiencias maravillosas que estaré deseando contaros. Así que gracias por llegar al final, espero que no se os haya hecho muy largo el post y que la espera haya merecido la pena. Nos vemos muy pronto, que ahora tengo la agenda llena de eventos que estoy deseando contaros.

L.I.

Lauren al estrado.

¡HOLA A TODOS MIS LECTORES!

Hi guys!

AYER ME GRADUÉ.

SÍ, LO HICE. No puedo creerme que al fin haya dejado el instituto, pero así es. Adiós a los timbres, adiós a las clases, a mis antiguos compañeros, y a mis ínclitos profesores. Si os soy sincera, ahora no sé cómo sentirme. Soy preuniversitaria, ¡¡¡¡qué tela…..!!!!!

Ayer me despedí de mis compañeros con un discurso. Una serie de palabras que llevaba preparando desde abril. Me sentí nerviosa, me flaqueaban las piernas, y estuve a punto de llorar en numerosas ocasiones, y como fue importante para mí, me encantaría compartirlo con vosotros. Así que aquí tenéis mi discurso en versión escrita y oral. No lo habría podido lograr sin la ayuda de mi increíble fotógrafo y amigo Jose y su increíble equipo que estuvieron conmigo durante todo el día haciéndome reír, (a veces demasiado). Esto es como la boda de Risto y Laura Escanes, hasta el lunes no tendréis las fotos de mi vestido, detalles del evento, datos sobre ellos… Pero os iré adelantando cosas… Así lo cogéis con más ganas. Soy odiosa, ya lo sé… Solo deciros que fue un día que recordaré siempre, siempre… ¿Por qué? ¡Tendréis que leer mi post del lunes para saberlo!

En primer lugar deciros que no me creo que esté aquí, y daros las gracias por haber podido venir, en un día tan especial para nosotros como es el día en el que diremos adiós a este centro que tantos momentos ha contribuido a nuestra memoria, aunque parezca mentira que nos vayamos ya, el día ha llegado. Me flaquean las piernas y os aseguro que no es por los tacones. Si ahora mismo me preguntaran cómo me siento, probablemente no sabría que responder. Este año se ha pasado volando, mucho más que los cinco anteriores. Ahora que os estoy mirando y que veo a lo lejos la puerta de entrada

Recuerdo a la perfección el primer día de clase: Pongámonos en situación: doce años, mochila nueva, caras nuevas, hormonas y algo que no habíamos visto jamás: listas de clase. Una nueva etapa que concluiría en un día muy lejano. El primer día de instituto todos estábamos aterrados y nuestra respuesta fue lo que nos ha mantenido juntos hasta el día de hoy, un abrazo, algo repentino. Las palabras sobraron. Qué curioso es que todavía lo recuerde.

Lo más importante de estos seis increíbles años es que hemos sido capaces de superar miles de momentos, unos agradables, otros no tanto… Nuestra memoria se ha llenado de recuerdos con una melodía que nos hace llorar y reír en numerosas ocasiones. De hecho, ahora se me hace difícil pensar que nuestros caminos se distanciarán.

Lo mejor del instituto es que además de asignaturas, estudias a la vida, estudias a las personas. Dentro de las aulas se produjo algo llamado familia, una familia que ha ido perdiendo miembros que no olvidamos por mucho que pasen los años, y que ha ido sumando personas maravillosas que se han acoplado en un rincón de nuestro corazón sin ninguna dificultad. Hemos conseguido ser compañeros, es más hemos conseguido defender con el honor que se merece la palabra amigo.

El venir a clase con el extraño sentimiento de pertenecer a algo es especial. Nunca imaginé que echaría de menos el llegar a clase a primera hora, dejar la mochila encima de la mesa, resoplar y mirarnos unos a otros con la expresión agria de “es lunes a primera, ni se te ocurra hablarme”.

Los años han ido pasando y nos hemos hecho más mayores, y quién nos diría a nosotros que las tornas cambiarían. Entramos caminando con la cabeza gacha cuando pasaban por nuestro lado ésos de segundo de bachiller, esos diablos que nos tiraban de los bancos y se reían de nuestros comentarios de niños de primero. Ahora creo que son esos monstruitos de primero los que dan miedo, y no nosotros. Somos los mayores, qué locura.

Este año ha sido raro. No sabíamos qué iba a pasar con selectividad, incluso ha nevado. También se han llegado a suspender las clases por lluvias torrenciales, lluvias que no llegaron, pero que nos vino para estudiar el examen del día de después como anillo al dedo. Las cosas como son. Tampoco podremos olvidar el famoso I used to rule the world… Hemos llorado muchísimos debido a que sabíamos que este día llegaría, ese día tan lejano y aunque por una parte ocho de junio era tarde en mayo, ahora que ya estamos aquí, ojalá fuera la semana que viene. Porque lo cierto es que decir adiós es más difícil de lo que yo pensaba.

Este año nos han hablado de la PAU, Universidad, destino, incluso nos han llegado a mencionar al éxito… Aunque sigo pensando que a veces el éxito es relativo.

Las clases de David, los manotazos de Agustina a las de la primera fila cuando no se callaban, la voz ronca de Miguel para llamar nuestra atención, los bocadillos de tortilla de patata o de ensaladilla de Socorro, ¿qué haremos sin ti ahora?, nuestro querido monarca, el “chica” de Tere o el “No sabéis nah” Y puede que al principio fuera verdad, pero creo que la gran mayoría nos iremos con la sensación de que sabemos mucho más de lo que puede que nos hayamos merecido muchas veces.

El diseñador Óscar de la Renta dijo una vez que camináramos con la misma seguridad con la que lo haríamos si nos escoltaran tres hombres. Lo dijo de manera figurativa, está claro, pero al menos yo, y estoy segura de que vosotros también, hemos tenido durante estos seis maravillosos años la sensación de que padres, profesores y amigos, nos han guiado hasta el final del camino para que no tuviéramos miedo, nos han ayudado a ser nosotros mismos, a madurar, a saber quién y cómo queremos ser; nos han enseñado que a veces no todo se basa en sacar sobresalientes y que hay muchas otras cosas que merece la pena. No nos llevamos de aquí solo formación, nos llevamos amigos, nos llevamos una vida, momentos de risa, recuerdos, y parte de nuestro tiempo, porque no hemos sido conscientes de lo valioso que era hasta ahora. Nos llevamos el sentimiento de haber pertenecido a una familia que por mucho que pase los años no se romperá, estoy segura, una familia grande, una familia especial, una familia que se quiere y se querrá. Nunca imaginé que os llegaría a querer tanto como sé que os quiero ahora. Todo esto y más quedará incrustado en lo más profundo de nuestro corazón, porque hay cosas que simplemente no se olvidan, y cuando seamos viejos y hagamos una cena para recordar nuestra promoción, la promoción de 2017 nos reiremos unos de otros por este día. Deja de llorar ya.

Al fin y al cabo, la vida se basa en eso, ¿no? En superar etapas, por muy buenas que hayan sido, y en transformarlas en recuerdos, en maravillosos recuerdos que recordaremos por siempre.

Solo quiero alzar un hurra por este centro, por nuestros padres, por los profesores, por nosotros, que no hemos tirado la toalla en los momentos más difíciles aunque tuviéramos ganas, porque estamos vivos, y porque chicos, después de seis años, aunque nos distanciemos por un tiempo, al fin lo hemos conseguido. Somos mayores del insti, los que se despiden, y los que comienzan a ser adultos, maduros, y casi universitarios. Qué impactante suena. ¿Volvemos a primero?

Gracias por estos maravillosos años, cada cual más especial y por convertiros en algo que merecerá la pena contar algún día. Echaré de menos esto, pero tengo la esperanza de que no nos libraremos tan fácilmente de nosotros. Al menos, es bonito poder decir que hay gente que nos hará dura la despedida.

Os quiero y os querré siempre, de eso estoy completamente segura.

El discurso de Lauren.

Estoy deseando enseñaros el resto, pero hasta entonces, solo os queda esperar… Pero como siempre me gustaría daros las gracias por todo, pero sobre todo y como siempre, por la joya de la corona, por vuestro increíble y majestuoso tiempo.

Lauren Izquierdo.

 

¡¡Una semana y me gradúo!!

¡HOLA A TODOS MIS LECTORES!

Hi guys…

Os escribo en un descanso entre asignatura y asignatura y es que esta semana me examino en PAU. ¡Qué miedo Mari Carmen! Pero en fin, la verdad es que voy tranquila porque sé que he estudiado y confío en mis fieles amigos que dicen que al final, PAU no es para tanto, como sí sea los mato. 

El día nueve de junio me gradúo, ¡madre mía que mayor me he hecho! Mis amigos Jose y Noe, que los conoceréis porque sabéis sin que llegue el día que el 9 de junio mi Instagram arderá, estarán todo el día conmigo haciéndome fotos para el blog y para un álbum que los dulces de mis padres quieren regalarme. Además estoy súper ilusionada porque vendrá un montón de gente que me quiere: familia, amigos, e incluso algún seguidor… A apoyarme y a papar; solo puedo deciros que el vestido os va a dejar de piedra y puede que el discursillo también.

Todos sabéis que Chanel para mí es fuente de mi inspiración, pero menos es más no es mi cita favorita. No os impacientéis, queda muy poquito.    ¡Ay, qué nervios!

Después de la graduación tengo un millón de eventos y un millón de cosas que contaros, así que a partir del 9 de junio, Talla treinta y ocho volverá a tomar vida. 

Hasta entonces gracias como siempre, por vuestro tiempo y paciencia, y deseadme suerte.

¡Nos vemos en una semana!

El camino de nuestras vidas. El camino que nos queda por recorrer

¡HOLA A TODOS MIS LECTORES!

Hi guys…

Para empezar quiero disculparme. Esta semana ha sido muy intensa para mí y no me he sentido capaz de enseñaros ninguna de las propuestas de manera intensa. Algunos me seguís la pista por mis redes sociales y os vais enterando de todo lo que me pasa día tras día. My daily, sería la manera actual de decirlo. Nos encontramos en la era de los anglicismos, ¿qué le vamos a hacer?

Lo primero que quiero hacer después de esta pequeña introducción es daros las gracias por vuestras felicitaciones y para los que no lo sepáis, sí, me han aceptado en la universidad para la que hice la entrevista. OFICIALMENTE SOY UNA FUTURA ALUMNA DE PERIODISMO EN LA UNIVERSIDAD ANTONIO DE NEBRIJA EN MADRID. Y no puedo expresar con palabras lo dichosa y feliz que me siento por ello. Todavía vivo en esa nube en la que no lo he asumido, no me lo creo.

Esta semana me han dado dos ataques de melancolía, ya ha venido el drama. Hemos llorado por la vida, por el futuro y porque lo mejor está por llegar. Os estoy escribiendo y mis ojos se empañan sin querer al recordarlo y el vello se me ha erizado. Un suspiro. Dos suspiros. ¿Cuántos me quedarán de aquí a que me mude a la capital?

Llevo noches soñando con el futuro acompañada de canciones como Moon River, Photograph, Fallin´, La lluvia en los zapatos, Roxanne, Sex and Candy… Quizás porque esas canciones son las que escuché cuando iba a la entrevista, quizás porque me recuerdan a la despedida, o quizás porque soy así de estúpida y me emociono con cualquier cosa.

Algunos pensáis que estoy loca, a otros os enamoro más por ello, ya eso me lleva a escribir cosas como esta, dedicadas a la vida, al futuro, a mi yo del futuro, a vosotros… Preguntándoles como si me fueran a responder, como si ellas pudieran resolver todas las dudas que tengo y que tendré próximamente. Qué locura.

Ayer por la tarde cuando celebraba con mis amigas el cumpleaños de una de ellas, pusieron un vídeo de todas nosotras y comenzamos a llorar como magdalenas. Recuerdo de una de ellas me dijo: “pero chica, no llores, que todavía nos queda mucho por estar juntas” y yo le respondí: “lloro porque sois maravillosas y os quiero tanto…” . Y es verdad, María Jesús, si me estás leyendo en este momento, llévate kleenex para las dos el día de la graduación, porque nos van a faltar.

No puedo evitar recordarme lo feliz que estoy siendo este año, el cómo estoy disfrutando cada día, cada hora, cada momento; cómo estoy exprimiendo cada recuerdo esforzándome para guardarlo a salvo y recordarlo en unos años, para que una sonrisa exilen mis labios… Dicen que segundo de bachillerato es un infierno, y posiblemente lo sea, pero os aseguro que estoy disfrutando cada pelea, cada enojo, cada examen, cada sonrisa, cada tontería… Nuestros profesores nos insisten en que no será un adiós, sino un hasta luego; ¡por el amor de unos Jimmy Choo!, estamos cansados de que nos digan lo mismo porque es una verdad a medias. En parte tienen razón, pero nada volverá a ser igual, cada uno elegirá su camino y comenzará una nueva etapa. Al fin y al cabo, de eso trata la vida, de etapas que superaremos más pronto o más tarde.

Aunque esté ansiosa por empezar la Universidad, no puedo evitar sentirme algo triste, algo culpable y sí, algo melancólica, al recordar todo lo que voy a dejar atrás. Personas con las que ahora lloro, me abrazo, sonrío, ayudo, personas a las que quiero con todo mi ser y con toda mi alma. En unos quince años las volveré a ver, tomaremos café, nos diremos cosas como cómo has cambiado, qué guapa estás, qué delgada, ¿eso es una anillo de compromiso?, nos preguntaremos cómo nos van las cosas y tras unos cinco minutos cada una pensará antes lo compartíamos todo, ahora solo somos desconocidos. Y nadie tendrá la culpa. Es la vida, que a veces es injusta. Es la vida que al mismo tiempo que nos da recuerdos y nos regala tesoros, nos los arrebata para sustituirlos por otros. Y eso está bien. O eso creo…

Ya estoy llorando.  Maldito Spotify. Quizás sea porque mi cerebro está podrido de buenos recuerdos y de momentos irremplazables guardados en el pecho.

A todo el mundo que está leyendo esto: quiero que sepas que te quiero.

Nos veremos en la graduación. Me voy a por un café, como suelen decir:

No hay mal que cien años dure, ni un buen café que nada no cure.

Gracias, gracias de verdad, dado que vosotros sois los responsables de que mis sueños se estén cumpliendo, de que la puerta esté entreabierta. Sois maravillosas y a veces no sé si soy merecedora de todo este amor y tanta suerte. Gracias por hacerme el regalo de compartir vuestro preciado tiempo conmigo. Nos vemos la semana que viene, os lo prometo,

L.I.