María Escoté transforma a Chanel en una Supernena

María Escoté jamás permitiría que su desfile estuviera medio vacío. A pesar del cambio de fechas que ha afectado a esta nueva edición de la Mercedes-Benz Fashion Week Madrid, María Escoté llena las gradas a pocos minutos de empezar su desfile.

La diseñadora comienza la pasarela con looks atrevidos, divertidos y llenos de color. Son propuestas brillantes que pretenden fusionar la elegancia de Coco Chanel y la fuerza de las Supernenas: “Soy fan de Coco Chanel y he querido imitarla con humor, a través de las Supernenas”.

Estos looks de inspiración deportivo están repletos de lentejuelas, bordados, fruncidos,estampados, flores… y demuestran ser prendas fáciles de llevar con colores vivos como el rojo, el azul, el verde, el blanco y el negro. Pero no solo eso, sino que, a medida que avanza el desfile, los flecos aparecen en escena y protagonizan looks mucho más elegantes.

Además, la próxima novia de María Escoté se casará de blanco y en un chándal lleno de volantes.

Miguel Marinero con ‘Sahel’ y África está de moda

Es increíble como un desfile puede hacer mucho más que presentar una colección. En esta nueva edición, muchos diseñadores han aprovechado para promover el bienestar del planeta, así como ser partícipe de diferentes causas sociales. La firma Miguel Marinero (MM) ha sido una de ellas. África está de moda.

Sahel, su nueva colección, nos traslada al continente africano. Vuelven a utilizar la sastrería y la formalidad como principal fuente de inspiración, pero la inspiración étnica los empuja a añadir vestidos y pantalones vaporosos, los cuales muestran la parte sutil, femenina y algo romántica de una mujer empoderada y elegante. Para los dos looks masculinos, Sahel es elegante, sofisticada y un poco más jovial.

Los colores comienzan con el día: marrones, amarillos, naranjas… El reloj cae, la música cambia y las luces bajan. La noche ha llegado hasta nosotros y la paleta cambia. Propuestas más frías y refulgentes salen a la pasarela con colores como los azules y los negros.

Los tejidos son orgánicos y algo más técnicos: seda, lino y algodón forman los treinta looks que componen la pasarela. Si algo malo he de decir, es que no me parece muy lógico que utilice pieles cuando intenta apoyar una causa social africana.

Teresa Helbig y la delicadez de su jardín

La elegancia de Teresa Helbig ya es algo que todo el mundo espera. Es como si ambas palabras, elegancia y Helbig, fueran sinónimos. Una mujer Helbig jamás pasa desapercibida.

La diseñadora ha presentado Knot Gardens; una nueva colección que rinde homenaje a las estructuras, los nudos, la urdimbre y la trama. Según ella, la moda y el jardín guardan una relación directa y tienen mucho que ver, puesto que cada jardín es único y puesto que, en la moda, todo comienza por una fibra.

La diseñadora ha hecho de cada mujer la flor más bella de lo que podría ser un jardín inglés. “Hemos utilizado cuerdas de cuero enceradas y piel para crear cintas y tiras que aplicamos sobre tul de algodón, como en este vestido kimono que recuerda a la estructura de la Torre Eiffel”; declara.

Muchas de las piezas han sorprendido enormemente: shorts avolantados, vestidos de cuero encerado, un mono de cuero con un estampado de flores minúsculas… Los tejidos utilizados para esta colección son el tul, la rafia, el terciopelo, las puntillas… Como novedad, también debo citar que abunda la sublimación del glitter en las prendas de esta nueva colección.

Los colores son los que podríamos encontrar en un jardín: Khaki, rosa pastel, blanco, tonos tierra, amarillo… Además, la diseñadora ha restado seriedad a sus propuestas con capuchas. Los zapatos han sido diseñados en una colaboración con Serena Whitehaven, los cuales fusionan el espíritu cute y cañero al mismo tiempo.

En cuanto a escenografía, Teresa Helbig nos sorprende con un jardín inglés, diseñado por Flowers by Bornay, el cual aportó un dinamismo especial a la pasarela; pero las sorpresas no terminaron ahí. La actriz Verónica Echegi desfiló para la firma y se terminó convirtiendo en un icono de la cultura pop, encarnando el espíritu jovial y divertido que necesitábamos.

En definitiva, “una mujer Helbig, jamás pasa desapercibida”.

Lauren en la sexta edición de Pasarela Española.

Buenos días a todas esas caritas cansadas y hartas de los lunes y de la lluvia. ¿Cómo estáis?

Para empezar este rutinario y lluvioso lunes por la mañana, comenzaré diciéndoos que este sábado acudí a uno de los eventos más mediáticos e importantes de todo el territorio madrileño, con respecto al ámbito fashionista.

Pasarela Española y la Fundación Elígete celebraban su sexta edición con la presentación de doce desfiles de diseñadores emergentes, y con actuaciones que no nos dejaron indiferentes.

El acto fue presentado por la miss Susan Villa, imagen de Pasarela Española, y la actriz y presidenta de la fundación Elígete, Miriam Díaz Aroca. El evento tuvo lugar en el Museo del Traje de Madrid, y ellas fueron las que nos condujeron a cada desfile, lleno de moda de calle, inocencia, aires hippies, inspiración a cuentos Disney y corta elegancia. Fueron desfiles adaptados a la mujer de hoy, para su día a día. La tarde se dedicó más a la alta costura, tal y como hoy día la reconocemos.

La gran diversidad de diseños fue lo que hizo que la sexta edición de Pasarela Española se convirtiera en un evento único por una causa que así lo merecía: el apoyo incondicional a mujeres maltratadas.

Además, contaron con actuaciones inéditas de cantantes de ópera, saxofonistas, y grupos, encargados de transportarnos a temas icónicos que todo el mundo reconocía.

Por el contrario, la organización dejó algo que desear. El tiempo escaseaba, y aunque son momentos de puro estrés calculados al milímetro, no me sentó muy bien que me pidieran los datos para sentarme en una de las mejores butacas, y al final tuviera que levantarme para ver de qué color eran los zapatos de las modelos. Nos quedaremos con lo bueno. Al fin y al cabo, todo siempre puede mejorar.

Acudí al evento bajo la inspiración de la Prada de los 90. Con un traje de falda y chaqueta corto, azul pastel, y de cuero. Lo combiné con un cuello cisne básico de color negro y unos botines de ante del mismo color. Mi maquillaje contenía los colores de mi atuendo. Esta vez no opté por los labios rojos, hubiera sido demasiado.

Dentro de lo que cabe, fue una mañana agradable. Talento, innovación, buena compañía, y mucha moda, que es lo que a mí me gusta.

Gracias por llegar hasta el final. Buen lunes; y os espero dentro de muy poco con otra entrada en Talla Treinta y Ocho.

¡Muack!

Lauren Izquierdo.

Devota y Lomba, bienvenidos al espiritualismo.

Ayer, 26 de febrero, tuve el honor de asistir al desfile de la nueva colección de Devota y Lomba.

La nueva colección se caracterizó por tejidos nobles, volúmenes que acentuaban el volumen de las mangas y aumentaban el largo de los vestidos. Los colores eran puros, neutros, no había nada más allá de un estampado vichy o de una pieza bicolor. Francamente, me alegro de que los estampados hayan terminado la carrera. A mi parecer, y esto es una mera opinión, tan válida como cualquier otra, las prendas con colores puros me resultan más atractivas a la vista.

La construcción de la historia de este prodigio de diseñador fue increíble. Sencilla, haciendo honor al lema de nuestra francesa favorita, menos es más. Un árbol, un ginko biloba, en suspensión, al comienzo del desfile, y un juego de luces fabuloso. La música era perfecta para sus diseños. La construcción de la historia me pareció preciosa. Diseños con cortes redondeados, primaverales…

Pude contemplar trajes, dos piezas que tanto amamos nosotras, las mujeres, que nos empoderan, con colores preciosos. La gama cromática era reducida y sobria. Colores como el negro, beige y el rojo pasión dominaban la pasarela de Ifema. Además, una de las cosas que más me gustaron y que más me llamaron la atención, fue el efecto creado por una semitrasparecia, que con la luz, causaba un efecto dorado en muchas de las piezas.

Una colección increíble, resultado de una mente privilegiada y talentosa, que trasmitía paz, ingenuidad y pureza.

Muy Modesto, muy Cibeles.

Mil gracias por la invitación, y os espero de nuevo hoy a todos, con el desfile de Malne y de TeresaHelbig.

Lauren Izquierdo.

Parade of Francisco Sáez.

Es tan extraño escribiros de tarde…

La Mercedes-Benz Fashion Week Madrid ya ha tocado a nuestras puertas para anunciarnos la llegada fuerte de la semana de la moda. Madrid se viste elegante. Madrid es moda.

Este pasado sábado, y como muchos de vosotros ya sabréis, acudí al desfile de Francisco Sáez, al cual dediqué una crónica muy especial, contando que me pareció el desfile y las percepciones que me llegaron del mismo. Si todavía no la habéis leído, podéis encontrarla en mi entrada anterior.

Muchos de vosotros me preguntáis por cómo acudí vestida. Es cierto que los looks para asistir a un desfile deben decir mucho de tu personalidad, al menos apuesto por esta teoría como lema de vida. La moda es la vía de expresión más bonita, y en contextos como este, es donde se vive y donde se aprecia con mayor intensidad.

A lo que iba, que me voy por las ramas, el mío, mi look número uno… Fue este.

Color. Bomba de color como tendencia en días grises. Aposté uno de los colores que mejor me sientan y que más me gustan: el rojo. Además, usé un vestido violeta lavanda (color de esta próxima temporada, toma nota) de corte griego.

El contraste de colores fríos y cálidos, la sonrisa, y mi clutch de cristal, se dirigieron como espectadores a las pasarelas de la 67* de la MBFWM.

Esto es sólo el principio. Podéis encontrar este y el resto de looks en mi 21 buttons. Agradecer a Natalia Reyes las fotos; es la mejor, estoy bendecida con su talento y amistad.

A vosotros os veo mañana en No Solo Moda, con el análisis de vestuario de la Gala 12 de Operación Triunfo, y por la tarde en mi Instagram, con el desfile de Beatriz Peñalver a las 17:00h de la tarde.

Comienza la fashion, sobredosis de talento.

L.I.

Lauren en Malne.

¡HOLA A TODOS MIS LECTORES!

Hi, guys! ¿Cómo están esos cuerpos?

Comienza la 67* edición de la Mercedes-Benz Fashion Week Madrid 2018, y para mi gran privilegio, voy a ser partícipe de ella.

De hecho, esta noche estaba comiendo pizza, helado y coca-cola (plan universitaria estresada) y comentaba con mi compañera de piso la ilusión que me provoca estar invitada a siete desfiles, confirmados (a última hora puede salirme alguno más, cruzad los dedos por mí).

No he podido evitar volver a recordar mi visita al atelier de una de las marcas más prestigiosas y con más peso de este país, Malne. Alta costura. Haute couture.

El caso, es que este año soy una de sus invitadas (increíble, pero cierto. Parece que algo estaré haciendo bien).

Fui a recoger mi invitación en cuanto me lo dijeron. Me perdí, eso lo primero. No estaréis extrañados, no os culpo. Soy yo. Cuando por fin conseguí encontrarlo, corriendo y con un 5% de batería, quise respirar tranquila. Toqué el timbre, intentando parecer una persona normal, y una chica muy simpática me preguntó mi nombre y me dijo que subiese. A todo esto, y de manera un tanto surrealista, alguien me toca el hombro y me dice que es Juanjo Manez, uno de los creadores del sello. Yo quería morirme. Juanjo sonreía, muy simpático. Al entrar al ascensor, la invitada y modelo en el desfile del próximo 27 de enero, llega y sube en el ascensor con nosotros. Yo, Lauren Izquierdo, periodista en proceso y propietaria de este blog, en un ascensor diminuto con Juanjo Manez y con una de las modelos . ¿Alguien puede decirme si esto le parece real?

En ningún momento me sentí incómoda, pero nada más llegar al atelier, el abrigo de pelo fue fuera. Qué oportuno.

Juanjo me condujo a una sala donde se encontraban todos los diseños que vería en la pasarela, mientras buscaba mi invitación. Me tomé la libertad de deambular por la sala y de observar cada uno de los diseños. Me hacía falta un barreño para recoger la baba. La admiración, la pasión y el talento estaba impregnado en cada pieza, en cada prenda, en cada costura.

Cuando el diseñador volvió, me explicó un poco de qué iba la colección, en quién o qué se habían inspirado; era una primicia, era un gran privilegio. Cada palabra, cada molécula o ápice de información que me trasmitía como simples anécdotas o “detalles sin importancia” todavía los retengo en la mente. Encima, elogió mis pendientes (no me los voy a quitar nunca).

Al decirle que era estudiante de periodismo en la Universidad Carlos III de Madrid y que tenía un blog de moda reivindicativa (mami hablando bien de su hija) decidió enseñarme el atelier. Yo no sé si se alinearon los astros o si era mi día de suerte, pero algo debía de ser.

El atelier… ¿Qué os puedo decir? Una pasada. Me sentía entre la maison de Valentino y el estudio del personal shopper en el El diablo se viste de Prada. Me presentó al equipo, a la mascota… El atelier es un espacio minimalista lleno de modernidad, fotografías, paredes blancas y bocetos por todas partes. También conocí a uno de los fotógrafos, Juan Martín. Se me quedó la espinita clavada, dado que no pude conocer a Paloma Álvarez. Pero otra vez será, ¿quién sabe? Quizás vuelvo algún que otro día.

Debo confesar que me sorprendí. El cine y el chismorreo domina nuestra vida. Jamás pensé que un diseñador de la talla de Malne fuera tan cercano, tan familiar, tan simpático. Quizás esperaba que me diera la invitación con la uña y que me echara casi a patadas, pero me equivoqué, y eso que no suelo tener prejuicios.

Malne es un espacio donde se respira familiaridad, cercanía, pasión, talento, calidad, y sobre todo, moda. Estoy deseando que llegue el día 27, para poder ver,todo lo que tuve el privilegio de contemplar, encima de las pasarelas de Ifema. ¿Y tú, me acompañarás?

Por lo pronto, tienes una cita conmigo esta tarde a las siete en mi Instagram con el desfile de Francisco Saéz, y mañana aquí, en el blog.

Comienza la fashion, sobredosis de talento.

L.I.