El olvido es como la muerte.

No veo nada. Una luz me ha cegado completamente. ¿Eso ha sido un ángel? Tengo miedo. Estoy asustada. Acabo de recuperar la visión y nadie parece haber sentido lo mismo que yo. Eso sí, el tiempo de ahí fuera ha cambiado. La última vez que miré por la ventana el sol brillaba en lo alto…