Antonio Sicilia+ Cherry Massía.

He de confesar la ilusión que me provocaba la asistencia a estos dos desfiles. No es algo que quiera ocultar. Ha significado el cierre perfecto para esta semana de la moda en Madrid.

Estaba emocionada. Las colecciones Samsung Ego me fascinan. En ellas encuentro la locura y el desfase que muchas veces es ausente en las colecciones de diseñadores que a todos nos suena su nombre.

Hoy he tenido el placer de asistir a dos desfiles de dos jóvenes diseñadores: Antonio Sicilia con su desfile Stendhal, y Cherry Massía,con The Rise.

Ambos desfiles eran un reflejo de la evolución de la sociedad:

La nueva colección de Antonio Sicilia intentaba defender la democracia del estilo y el diseño con prendas llenas de volantes, flecos y un nuevo concepto de la feria de abril. Los colores eran vivos, bajo fondos blancos. Hemos podido ver vestidos largos, monos, botas over knee (esas que tanto me gustan), estampados tweed en trajes masculinos, y muchos, muchos lunares.

La nueva colección de Cherry Massía me ha supuesto un diálogo entre moda y filosofía, que saca a la pasarela tejidos como el raso y la seda, en colores nudes, negros, naranjas y violetas. La joven diseñadora se ha inspirado en los estilos workwears y sportswear, atreviéndose con una colección rompedora y muy, muy innovadora.

Ambos desfiles constituye la viva imagen de que el mundo de la moda y la nueva generación millennial, está entrando de lleno en nuestras vidas.

Y con estos dos últimos desfiles me despido de esta fantástica edición de la MBFW Madrid. Ha sido un verdadero privilegio retransmitiros mi modesto criterio en las pasarelas.

Un beso muy grande a todos los que me habéis acompañado.

Nos veremos la semana que viene con otro post en “Talla Treinta y Ocho“.

Lauren Izquierdo.

El concepto de ‘haute couture’ y arte, hoy tiene nombre, y ese es Malne.

Hace tan solo unas semanas escribía sobre la luz, la cercanía y el buen rollo que trasmitía la casa de Malne. Hoy, la firma se ha traspasado a las pasarelas de Ifema, bajo el nombre de “Nuda Veritas“.

Esta nueva colección está inspirada en la mujer contemporánea, esa mujer todo terreno que puede con todo lo que le eches. Y no por ello debe dejar a un margen esa feminidad que tanto la identifica, esa feminidad que tanto disfruta. Puedes poder con todo y estar guapa, puedes poder con todo y sentirte guapa. Por eso, la musa ha sido, nada más y nada menos, que la cantante Brisa Fenoy.

Hemos podido ver desde abrigos con hombreras hasta trench y vestidos de noche semitrasparentes. Todo ello con increíbles deportivas, ojo al dato.

Además, han usado distintos tejidos y texturas, como las plumas o el estampado tweed. Los colores como el negro, azul, blanco o marrón, dominaban la pasarela.

Siete cambios de música, un juego de luces majestuoso, y veintiséis diseños, han conseguido enamorar a todos los presentes. Las luces, el espacio, la música, e incluso los propios andares de las modelos, reforzaban el concepto mujer del s. XXI.

He de reconocer que cuando visité el atelier y vi las prendas, me gustaron, y mucho; pero no ha sido hasta hoy, cuando he sabido lo mucho que lo hacían. Sabes que te gusta y que disfrutas algo cuando te das cuenta de que estás aplaudiendo como una descosida al terminar. Mis ojos encharcados en lágrimas, el vello de punta, y un sentimiento de incredulidad y de plenitud en el pecho.

Me ha encantado, y es que me he dado cuenta de que Malne no es solo ropa, o simple moda; Malne es arte. Y como diría Gustav Klimt: “si no puedes gustar a todos con tus hechos y tu arte, gusta entonces a unos pocos. No vale la pena gustar a muchos.”

Gracias de todo corazón a Paloma Álvarez y a Juanjo Mánez por la invitación. He disfrutado un montón.

Y a vosotros, fieles lectores, gracias por seguirme, por llegar hasta el final, y por vuestro tiempo, es el regalo más bonito que me podríais dar.

Lauren Izquierdo.

Devota y Lomba, bienvenidos al espiritualismo.

Ayer, 26 de febrero, tuve el honor de asistir al desfile de la nueva colección de Devota y Lomba.

La nueva colección se caracterizó por tejidos nobles, volúmenes que acentuaban el volumen de las mangas y aumentaban el largo de los vestidos. Los colores eran puros, neutros, no había nada más allá de un estampado vichy o de una pieza bicolor. Francamente, me alegro de que los estampados hayan terminado la carrera. A mi parecer, y esto es una mera opinión, tan válida como cualquier otra, las prendas con colores puros me resultan más atractivas a la vista.

La construcción de la historia de este prodigio de diseñador fue increíble. Sencilla, haciendo honor al lema de nuestra francesa favorita, menos es más. Un árbol, un ginko biloba, en suspensión, al comienzo del desfile, y un juego de luces fabuloso. La música era perfecta para sus diseños. La construcción de la historia me pareció preciosa. Diseños con cortes redondeados, primaverales…

Pude contemplar trajes, dos piezas que tanto amamos nosotras, las mujeres, que nos empoderan, con colores preciosos. La gama cromática era reducida y sobria. Colores como el negro, beige y el rojo pasión dominaban la pasarela de Ifema. Además, una de las cosas que más me gustaron y que más me llamaron la atención, fue el efecto creado por una semitrasparecia, que con la luz, causaba un efecto dorado en muchas de las piezas.

Una colección increíble, resultado de una mente privilegiada y talentosa, que trasmitía paz, ingenuidad y pureza.

Muy Modesto, muy Cibeles.

Mil gracias por la invitación, y os espero de nuevo hoy a todos, con el desfile de Malne y de TeresaHelbig.

Lauren Izquierdo.