HOY Magazine: "La periodista Lauren Izquierdo publica su primera novela ‘Silencio’"

La revista HOY Magazine nos habla de ‘Silencio‘, la primera novela de Lauren Izquierdo.

¿Sabes por qué deberás guardar silencio el día de los enamorados? ¡Lauren Izquierdo te lo cuenta en su primera novela!“. Sigue leyendo en… https://www.hoymagazine.es/la-periodista-lauren-izquierdo-publica-su-primera-novela-silencio/

Iconic Christmas

Sería obvio el hecho de escribiros con Mariah Carey de fondo, ‘es lo que pega’; pero la verdad es que está sonando ‘Antes de Morirme’ de C. Tangana, a fin de evitar el ruido a niño pesao’ que Sara parece tener hoy en su cafetería.

¿Cómo estáis? Si trabajas, enhorabuena y bienvenidx al Saturday Night. Pero si eres estudiante, te compadezco. Posiblemente estés buscando un hueco para ducharte (o para llorar) y no morir en el intento. Los finales, diciembre, la Navidad y la intensa vida de mi vecina de arriba en un mismo saco. Es para replanteárselo, la verdad. Pero todo pasa, tarde o temprano; y estudiante frustradx, pasará. Y Mariah vendrá, te lo prometo.

Ayer vi a Mamen e hicimos muchas cosas: nos dimos nuestros regalos, trataron de ponerme 4 veces un café en el Hyatt, buscamos – sin éxito – mi look de noche vieja y vimos las luces o el ‘circo lumínico de Almeida’, como queráis llamarlo. Había una manifestación obrera y terminamos cenando crepes saladas. Un plan de viernes, perfecto para sacarnos de la locura de exámenes que estamos viviendo estos días.

Aprovechando el momento, y ya que Mamen es Mamen, sacamos fotos. A las calles y a mí, con un look de cuero azul. Sí, azul, y un jersey violeta con mangas de murciélago. ¿Queréis verlo? Posiblemente os sirva de inspiración para las fiestas. En tres, dos, uno…

¡Boom! La inspiración nace en los años 90. Cuando las minis volvieron con más fuerza que nunca y trataron de fusionar distintas modas en solo una: colores, minis y pieles (sobre todo, el cuero). Muchos diseñadores apostaron fuerte por esta imagen. Entre ellas: Prada.

Y la verdad es que a mí me encanta. Porque, a pesar de haberme acostumbrado a los vestidos largos (que quién me lo iba a decir), ir ‘de corto’ tampoco me sienta mal. ¿Lo mejor? Entre nosotrxs, no hacía frío, así que era el momento perfecto.

Un look versátil, apto para las más atrevidas y con ese toque elegante y de fiesta que tanto estamos buscando estos días… Os dejo el resto de fotos y todos los detalles. Que paséis buen finde. Y estudiante, recuerda que pasará. Un último esfuerzo.

Estilismo:

Mini falda de cuero azul, de Stradivarius (c.p.v.).

Torera de cuero azul, de Stradivarius (c.p.v.).

Jersey violeta de manga de murciélago, de Sfera (c.p.v.).

Botines efecto calcetín, de Valentina Zapaterías (38,99 €).

Mini bandolera metalizada, de El Baúl de la Marquesa (c.p.v.).

Medias de Intimissimi (15,95 €).

Colgante de pluma, de Swarovski (c.p.v.).

Equipo:

  • Realización: Lauren Izquierdo.
  • Fotografía: Mamen BG.
  • Maquillaje: Nyx Professional y Sephora.
  • Peluquería: Schwarzkopf Professional.
  • Texto: Lauren Izquierdo.
  • Ubicación: Gran Vía de Madrid.

Gallery:

Eco-glamour

Ay, urbanitas… Que llega diciembre. Sí, y no es que quiera correr, sino que ya está aquí.

Mariah Carey ha dado el pistoletazo de salida – porque ella es la nueva Santa, y no aquel gordinflón que anunciaba la Coca-Cola–, y con ella llega el frío, los resfriados, los exámenes finales y la Navidad.

¿Y os cuento un secreto? Adoro la Navidad. ¡LA ADORO! Adoro la nieve, el olor a mazapán, los mercadillos navideños, las películas y que la gente huela a canela. ¡Porque huele a canela! Y si no, haced la prueba: porque… De verdad, la gente, en Navidad, huele a canela.

La llegada de la época más mágica del año también es sinónimo de fiestas y como tal, eso implica pensar qué regalar para acertar, ir de compras y llevar unos lookazos de infarto.

Ahí va uno, una propuesta para las más tradicionales (y también para las más glamourosas).

© Mamen Búa.

Porque lo clásico nunca falla – y el negro, tampoco. ¿Pero quieres saber lo mejor? Esta combinación es completamente eco-friendly. Sí, exacto, no os estoy tomando el pelo.

Sabéis que soy una persona que se preocupa mucho por el medio ambiente. Así, he hecho lo posible por cambiar mi forma de vivir para contribuir con mi granito de arena a que este mundo sea mejor. No como carne, recliclo, voy en trasporte público y trato de comprar siempre productos que sean respetuosos con el planeta. Como estos.

© Mamen Búa.

Así que, como podéis comprobar, adquirir prendas que sean sostenibles , las famosas ‘líneas verdes’, no conlleva a renunciar al estilo (ni mucho menos al glamour). Porque, queridos amigos, en pleno siglo XXI, deberíamos empezar a cambiar nuestra mentalidad para que la ética vaya antes que la estética.

El 80% de la ropa que utilizamos no se recicla. Y si hablamos de la moda en cifras, deberíais saber que vivimos en sociedades que son expertas en consumir y que están ansiosas por comprar. Trasladando esta idea a los datos, el daño se multiplica en varios ceros.

© Mamen Búa.

Porque hay una realidad, y es que la seducción de la industria de la moda es casi irresistible. Todo el mundo consume moda a diario, incluso quién trata de ignorarla o despreciarla. Y no vamos a dejar de hacerlo. Sin embargo, a estas alturas ya sabemos que la industria textil es la segunda industria más contaminante del planeta, pero lo que puede que no sepamos es que utiliza 3.000 litros de agua para producir un solo pantalón, y que esto se traduce a aguas residuales con químicos que no deberían estar en contacto con nuestra piel.

El coste medioambiental que supone confeccionar una blusa, las condiciones en las que lo hacen, así como su procedencia, influye cada vez más en la decisión de si comprar o no hacerlo. Cada vez, nuestra comunidad es mayor.

Ojalá, como nuevo objetivo para acabar el año, todos pensemos un poquito más en el lugar dónde vivimos. Porque el despertar y la conciencia son más que necesarios.

© Mamen Búa.

Estilismo:

Vestido de lino, de Zara Join Life (59,99 €).

Abrigo de pelo reciclado, de Humana (23 €).

Stiletto metalizado de plástico reciclado, de Stradivarius (c.p.v.).

Medias de Intimissimi (15,95 €).

Colgante de pluma, de Swarovski (c.p.v.).

Equipo:

  • Realización: Lauren Izquierdo.
  • Fotografía: Mamen Búa.
  • Maquillaje: Nyx Professional y Sephora.
  • Peluquería: Schwarzkopf Professional.
  • Texto: Lauren Izquierdo.
  • Ubicación: Madrid.

Gallery:

Savage On City

Dicen que septiembre es el mes de los urbanitos (y lo es). Pero, a pesar de que yo regresé con fuerza, no lo hice en el terreno fashion. Sin embargo, ahora que mi vida comienza a encauzarse de nuevo, ahora que está todo en orden y más o menos en su sitio, tengo que deciros una cosa… I’m back, bitches.

Sabéis que mi vida es un pelín locurita: La Moda en las Calles por un lado, HOY Magazine por otro, ahora Mine, la Universidad… Y todo ello con denuncias y escapadas a mi casa de por medio. Con todo este ajetreo, (que por otra parte me encanta, he de decir; si no, solo tenéis que ver mi Instagram) me ha costado encontrar un hueco para decir: venga, vamos a hacer un post de moda. Algo de esa talla treinta y ocho reivindicativa que hace mucho que no hago y que de alguna forma fue el inicio de todo. Y con ayuda de Mamen Búa, mi fotógrafa, amiga y confidente, lo hemos conseguido. Así que, os presento Savage On City.

© Mamen Búa.

¿Y a dónde vas así?, os preguntaréis. La respuesta es muy fácil: a cualquier sitio. En mi caso, yo decidí acudir así a un encuentro privado del grupo Malva, a quienes hace muy poco entrevisté (os dejo la entrevista por aquí), pero las opciones son diversas y tan variadas como quieras.

No obstante, puede que las prendas a simple vista y sin mezclarlas puedan parecer demasié, pero no lo son. Todo está bien equilibrado. Es una armonía: unas bermudas de animal print, un top lencero (que os voy a matar, pero es mi camiseta del pijama), una chaqueta de purpurina verde, un abrigo de piel de dálmata sintético y unos botines de charol. ¿El secreto? Creérselo, como todo en esta vida.

© Mamen Búa.

Así que, dejo que lo disfruten. Que canten, bailen, se desgalliten y me sigan la pista en Instagram, porque esta semana viene cargada de maravillas que estoy deseando contaros. PD: el cigarro es postureo fotográfico. Mamá, principalmente esto va por ti.

Sed felices…. ¡Y pasad buena semana!

XOXO!

© Mamen Búa.

Estilismo:

Vestido de purpurina, de Zara (c.p.v.).

Camisa lencera, de Intimissimi (49,99 €).

Bermudas de estampado print de leopardo, de Zara (c.p.v.).

Abrigo de pelo sintético, de C&A (c.p.v.).

Bolso de tachuelas, de El Baúl de la Marquesa (c.p.v.).

Medias de Intimissimi (15,95 €).

Pendientes de hojas, de Luxenter (62,75 €).

Botines de charol, de Valentina Zapaterías (c.p.v.).

Equipo:

  • Realización: Lauren Izquierdo.
  • Fotografía: Mamen Búa.
  • Maquillaje: Nyx Professional y Sephora.
  • Peluquería: Schwarzkopf Professional.
  • Texto: Lauren Izquierdo.
  • Ubicación: Madrid

Gallery:

Cómo hacer un match y no morir en el intento

No os preocupéis, hasta hace exactamente seis días yo tampoco sabía lo que era hacer un match. Es lo que tiene vivir el amor en tiempos de Instagram.

El caso es que desde la fiesta de los Vogue, esa fiesta en la que os hablé de narcisismo, hipocresía, superficialidad y cinismo; unos amigos me hablaron de hacer un match. No estábamos muy cuerdos, para qué os voy a engañar, pero empecé a replanteármelo.

El viernes fue un día horrible: me timaron en la peluquería, me suspendieron un festival de cine cuando me estaban haciendo las ondas porque los chinos no se organizaban, fui a hacerme fotos para no desaprovechar el timo de la peluquería pero las sandalias de la mañana, de mimbre y ortopédicas, muy a lo Agatha Ruiz de la Prada en el desfile de esta pasada edición, me habían hecho heridas y entonces los zapatos que llevaba en ese momento me hacían daño… El caso es que ya estaba hasta la mismísima patatona e invité a mi amiga a tomar una copa de champán a casa. Sí, estás leyendo bien, una copa de champán. También tenía cerveza, pero tras el día que llevaba necesitaba algo tan snob que me hiciera sentir todavía peor, porque cuando estás depre, además de estar depre, te vuelves algo masoquista. En fin, continúo: estábamos mi amiga, yo, mi terraza, Madrid y una botella de champán que le regalaron a mi compañera de piso por Navidad en la cesta del trabajo, y comenzamos a hablar de la vida: escasez de tiempo, mil cosas que hacer, universidad, trabajo, autoexigencia, perfeccionismo, Madrid y ese sentimiento de vacío que te deja una ciudad como esta, porque no sé si lo habréis notado u os ha pasado, que no es por joder, me caéis bien, pero espero que sí; Madrid tiene no sé cuántos miles de residentes, es una ciudad inmensa, con una cantidad ingente de personas, tanto que llevamos 80 años con la ampliación de las calles de Gran Vía, y el convivir en una ciudad así, hace que muchas veces te sientas sola. ¿Te has agobiado? Bien, esto acaba de empezar, así que sigue leyendo.

No recuerdo muy bien cómo terminó la noche, pero a la mañana siguiente tenía a mi amiga durmiendo en mi sofá, yo me acababa de despertar en el otro y tenía una app nueva en el móvil: Tinder.

“Sí, Tinder. Alto el fuego, no me juzgues. Iba a desinstalármela pero le prometí a mis amigos que la probaría durante una semana. Solo una semana, y entonces… Entonce empezó la fiesta”

Decidí hacer un estudio sociológico sobre el tema. Ya que iba a durar siete días, sacaría algo de todo esto, lo haría bien, y me lo tomaría en serio. Lo primero que debes hacer cuando decides hacerte un perfil en Tinder es poner seis fotos que te describan. Yo fui a galería, quise seleccionar una de ellas, pero mi amiga me detuvo y me explicó que eso no era una foto Tinder. Lo sé, yo me quedé igual. Hay fotos tipo Tinder. Existen las fotos tipo Tinder. Seis fotos: la adorable, la sexy, la divertida, la estúpida, la artística y la estándar. Eh, y ojo; que debes seguir este mismo orden. ¿Cómo te quedas? Yo como el tartán, más a cuadros y paso por escocesa. El siguiente paso es, posiblemente, lo más difícil: escribir una biografía... La mía fue:

Soy mujer de muchas palabras pero también de muchos misterios. (Uy, no; borra. Bebe champán). Soy una mujer a la que le gustan… (borrar. Rellena la copa de champán). Las palabra son mis amigas, pero….(¿En serio, Lauren? Bebe champán). El silencio es… (Sí, ya, ya, ya; borrar. Me conozco el argumento). A medida que mi biografía descendía también lo hacía mi botella. ¿Sabéis que hice? No poner biografía. Quien quisiera algo, que preguntara. Hala. ¿No quería misterios? ¿No era misteriosa? Pues toma, dos copas…(o mejor dos botellas).

“Una vez resuelto el drama, o más bien no, la realidad te acorrala, te sacude, te golpea y te deja inconsciente. ¿Que por qué? Porque te das cuenta de que todo el mundo está en Tinder”

No, no; en serio. Todo el mundo está en Tinder. Tinder es el nuevo romance. Si Nicholas Sparks escribiera una nueva novela, estoy segura de que se dejaría de tantas Noches de tormenta y tanto diario de Noa y desarrollaría la historia en Tinder. Tinder es el nuevo Shakespeare. En Tinder está todo el mundo, desde perfiles públicos como puede ser el Dante Caro hasta mi personal trainer, todo ello pasando por gente de mi universidad, gente que se parece a Bradley Cooper y gente que pone imágenes de Bradley Cooper. En Tinder estamos todos.

Y en Tinder encuentras perfiles de todo tipo, pero ojo, no os emocionéis dándole al no, que es adictivo, avisados quedáis. Se empieza con unos cuantos noes y, de repente, te sale un chico como Gonzalo, no te das cuenta, le das a no, intentas volver hacia atrás y te das cuenta que no se puede. El amor de tu vida ha desaparecido para siempre. Días después vuelves a ver perfiles que ya te habían salido, pero Gonzalo no aparece. (Gonzalo, búscame. Sé que teníamos futuro).

Volvamos a los chicos de Tinder.

De todo tipo: están los chuloplaya, esos que solo aparecen sin camiseta para que te quede claro lo buenos que están; los surferos, los cuales tienen el pelo más bonito y más brillante que tú (podríamos decir que son los chuloplaya en versión más chavacana); y los deportistas, esos que en todas sus fotos aparecen haciendo deporte, y solo de mirar lo activos que parecen, te cansas y ya no te apetece ir al gimnasio, tranquila, es normal, nos ha pasado a todas, no estás sola… Luego están los que aparecen con animales y con niños, esto es para mostrarte lo cucos que pueden llegar a ser, que también tienen corazón y que son tiernos, claro que si no te gustan los niños como a mí, han fracasado. Nunca os fiéis de un chico que aparezca en todas sus fotos con gafas de sol. La mirada de una persona dice mucho, y en la mayoría de los casos, cuando se quitan las gafas de sol, el mito se cae. Y por último están los que salen fumándose un porro o con una chica, entonces les preguntas por ella y te dicen que es su ex novia. Te quedas flipando, deshaces el match y asunto arreglado. De los perfiles con fotos de Will Smith, Nietzsche o Bradley Cooper, mejor ni hablamos.

“Están los chuloplaya, los surferos, los deportistas, los que salen con animales y niños, los que aparecen fumando porros o con su ex novia, los randoms y fakes”

Pero eso es solo el físico. La parte más divertida comienza cuando te empiezan hablar. Está el tímido que empieza con un hola, ¿qué tal?, generalmente estos son majos, hasta que te preguntan que qué buscas en Tinder, y no lo sabes, no sabes qué responder, te agobias y/o no le contestas o deshaces el match; el ansioso, que solo por haberle dicho ‘hola’ quiere quedar contigo (a tomar una cerve, además. ¿Y si no te gusta la cerveza?); luego están los que pasan del hola y te pides que vayas a su casa para que os acostéis, yo los llamo los APAM (aquí te pillo, aquí te mato) suelen ser muy directos; también están los amebas, demasiados insulsos a nivel comunicativo e intelectual; aunque los que en otra vida fueron Paulo Cohelo tampoco se escapan: me encantaría perderme en tu mirada; tu sonrisa es preciosa, su sonido deber ser un deleite; eres la mujer que se aparecería en mis sueños… Pero ojo, también podéis encontrar gente maja e inteligente, o gente que quiera hacer un trío. En Tinder hay de todo.

¿Y cuál es el motivo por el cual deberíais haceros Tinder? Bueno, en mi opinión es perfecto para el inicio de una ruptura, para que se te suba el ego, por necesidades humanas, porque tus amigos estén cansados de que le des el coñazo con lo sola que estás, por curiosidad, aunque la curiosidad mató al gato, o por estudios sociológicos como el mío. Sea como fuere, opino que todo el mundo debería probarlo alguna vez, aunque sinceramente, después de 7 días, 239 matches, 53 desmatches y 35 conversaciones, debo confesaros una realidad: vivimos el amor en tiempos de Instagram. Lo que quiere decir que Tinder solo sirve para ahorrarte el mal rato de decirle a una persona que no quieres nada porque no te pone, o porque te parece un cardo. Luego, si les has molado, o si no te quieren para un polvo y ya está, te piden el Instagram. Así que, nunca hagáis caso a la opción de enlazar vuestra cuenta, si no… Se pierde la poca magia que hay.

“Después de 7 días, 239 matches, 53 desmatches y 35 conversaciones, debo informaros que me he borrado la cuenta y desinstalado la aplicación. No estoy hecha para Tinder”

Y una última cosa: mamá, sé que tarde o temprano leerás esto, y sé que puede que ahora mismo estés pensando que tu hija está como una puta cabra, pero también sé que te habrás reído y que haga lo que haga siempre estarás orgullosa de mí. Eso sí, te pediría que si alguna vez tengo hijos, jamás les cuentes que una vez su madre hizo algo como esto. Nunca volverían a tomarme en serio.

Lauren Izquierdo