A golpe de atelier

¡Hola urbanitxs! Mañana es el último día de invierno y parece mentira que el año pasado por estas fechas estuviera nevando y este año ya me haya quemado comiendo en el campus de mi universidad.

Esta semana quiero rendir homenaje a la moda, a su historia y al impacto que día tras día tiene en la sociedad, porque la moda es un concepto que no todo el mundo entiende. No es un producto. No son las tendencias. Es mucho más.

Coco Chanel democratizó el pantalón y lo introdujo al armario femenino: “En mi juventud, las mujeres no parecían humanas. Sus ropas eran contra natura. Yo les devolví su libertad. Les di brazos y piernas de verdad, movimientos que eran auténticos y la posibilidad de reír y comer sin tener necesariamente que desmayarse”. Y en 1962, Yves Saint Laurent diseñó el primer traje pensado para mujeres. Hoy quiero rendirles homenaje, porque el traje es una revolución que queremos y que amamos (y muy mucho).

Americana corta, pantalón de traje, broche con mantilla y cinta de perlas, de Glam. Bralette de Pedro del Hierro. Botines de Valentina Zapaterías.

Feminidad, sofisticación, elegancia y sensualidad. El traje, esa pieza que nos otorga aires masculinos está relacionado con el poder, la elegancia y la inteligencia (tanto psíquica como emocional). ¿La clave de su éxito? La atemporalidad. Da igual cuándo lo uses. Sus connotaciones siempre conducen a la modernidad.

Los diseñadores son las hadas madrinas del cuento. Son los únicos que desprenden magia, talento y que son capaces de transformarte. Estoy de acuerdo con las palabras de nuestro querido amigo K. Lagerfeld: ‘la elegancia es una cualidad física. Si no la tienes desnuda, no esperes tenerla vestida’. Pero un diseñador no solo te viste, sino que te estudia, te psicoanaliza, te escucha, te presta ateción, te conoce, vela por ti, te mima y te quiere. Es alguien que saca lo mejor de ti.

Americana corta, pantalón de traje, broche con mantilla y cinta de perlas, de Glam. Bralette de Pedro del Hierro. Botines de Valentina Zapaterías.

Son artesanos con verdadera vocación por su trabajo. Aman verdaderamente lo que hacen, y lo sé porque es la única forma de sobrevivir en este mundo.

Este look nace del valor de Gabrielle, de la elegancia de Yves. El broche con mantilla es un homenaje a nuestro recién fallecido Lagerfeld, y la cinta métrica de perlas es un tributo a todos los diseñadores, amigos, queridos, y a los que me queda por conocer. La industria de la moda no sería la misma sin todos vosotros. Estáis cambiando el mundo. Creáis impacto. Creáis historia. Es mi manera de daros las gracias.

Americana corta, pantalón de traje, broche con mantilla y cinta de perlas, de Glam. Bralette de Pedro del Hierro. Botines de Valentina Zapaterías.

Os dejo el resto de fotos. Espero que os guste el look, aunque no podemos gustarle a todo el mundo (guiño, guiño). Espero que paséis un gran fin de semana. Nos vemos muy pronto.

Sed felices,

Lauren Izquierdo

Gallery:

Fotografía: María Murcia.

Estilismo: Lauren Izquierdo para Glam.

Maquillaje: L’oreal y Maybelline.

Peluquería: Con la colaboración especial de Schwarzkopf Professional.

Si me has perdido la pista, vengo a salvarte la vida…

Porque los millennials somos unos stalkers…

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Lauren en Malne.

¡HOLA A TODOS MIS LECTORES!

Hi, guys! ¿Cómo están esos cuerpos?

Comienza la 67* edición de la Mercedes-Benz Fashion Week Madrid 2018, y para mi gran privilegio, voy a ser partícipe de ella.

De hecho, esta noche estaba comiendo pizza, helado y coca-cola (plan universitaria estresada) y comentaba con mi compañera de piso la ilusión que me provoca estar invitada a siete desfiles, confirmados (a última hora puede salirme alguno más, cruzad los dedos por mí).

No he podido evitar volver a recordar mi visita al atelier de una de las marcas más prestigiosas y con más peso de este país, Malne. Alta costura. Haute couture.

El caso, es que este año soy una de sus invitadas (increíble, pero cierto. Parece que algo estaré haciendo bien).

Fui a recoger mi invitación en cuanto me lo dijeron. Me perdí, eso lo primero. No estaréis extrañados, no os culpo. Soy yo. Cuando por fin conseguí encontrarlo, corriendo y con un 5% de batería, quise respirar tranquila. Toqué el timbre, intentando parecer una persona normal, y una chica muy simpática me preguntó mi nombre y me dijo que subiese. A todo esto, y de manera un tanto surrealista, alguien me toca el hombro y me dice que es Juanjo Manez, uno de los creadores del sello. Yo quería morirme. Juanjo sonreía, muy simpático. Al entrar al ascensor, la invitada y modelo en el desfile del próximo 27 de enero, llega y sube en el ascensor con nosotros. Yo, Lauren Izquierdo, periodista en proceso y propietaria de este blog, en un ascensor diminuto con Juanjo Manez y con una de las modelos . ¿Alguien puede decirme si esto le parece real?

En ningún momento me sentí incómoda, pero nada más llegar al atelier, el abrigo de pelo fue fuera. Qué oportuno.

Juanjo me condujo a una sala donde se encontraban todos los diseños que vería en la pasarela, mientras buscaba mi invitación. Me tomé la libertad de deambular por la sala y de observar cada uno de los diseños. Me hacía falta un barreño para recoger la baba. La admiración, la pasión y el talento estaba impregnado en cada pieza, en cada prenda, en cada costura.

Cuando el diseñador volvió, me explicó un poco de qué iba la colección, en quién o qué se habían inspirado; era una primicia, era un gran privilegio. Cada palabra, cada molécula o ápice de información que me trasmitía como simples anécdotas o “detalles sin importancia” todavía los retengo en la mente. Encima, elogió mis pendientes (no me los voy a quitar nunca).

Al decirle que era estudiante de periodismo en la Universidad Carlos III de Madrid y que tenía un blog de moda reivindicativa (mami hablando bien de su hija) decidió enseñarme el atelier. Yo no sé si se alinearon los astros o si era mi día de suerte, pero algo debía de ser.

El atelier… ¿Qué os puedo decir? Una pasada. Me sentía entre la maison de Valentino y el estudio del personal shopper en el El diablo se viste de Prada. Me presentó al equipo, a la mascota… El atelier es un espacio minimalista lleno de modernidad, fotografías, paredes blancas y bocetos por todas partes. También conocí a uno de los fotógrafos, Juan Martín. Se me quedó la espinita clavada, dado que no pude conocer a Paloma Álvarez. Pero otra vez será, ¿quién sabe? Quizás vuelvo algún que otro día.

Debo confesar que me sorprendí. El cine y el chismorreo domina nuestra vida. Jamás pensé que un diseñador de la talla de Malne fuera tan cercano, tan familiar, tan simpático. Quizás esperaba que me diera la invitación con la uña y que me echara casi a patadas, pero me equivoqué, y eso que no suelo tener prejuicios.

Malne es un espacio donde se respira familiaridad, cercanía, pasión, talento, calidad, y sobre todo, moda. Estoy deseando que llegue el día 27, para poder ver,todo lo que tuve el privilegio de contemplar, encima de las pasarelas de Ifema. ¿Y tú, me acompañarás?

Por lo pronto, tienes una cita conmigo esta tarde a las siete en mi Instagram con el desfile de Francisco Saéz, y mañana aquí, en el blog.

Comienza la fashion, sobredosis de talento.

L.I.

Annual Golden Globe Awards.

Ayer se celebraron los 74th Annual Golden Globe Awards y muchas celebridades pasearon por la alfombra roja luciendo palmito y acaparando, lo que durara el disparo de dos o tres flashes, el foco de atención de todas las miradas. Posaron para multitud de medios de comunicación muchas caras conocidas, otras no tanto, engalanándose de una manera atrevida, clásica, o podríamos decir sosa; con el objetivo de recoger un codiciado premio o simplemente aplaudir al ganador y quedarse con las ganas. Una pena.

Algunas de estas celebridades destacaron por encima de los demás con unas propuestas atrevidas, elegantes, o inesperadas. Supieron sacar lo mejor de ellas. Otras se mantuvieron en su línea; no arriesgando demasiado pero yendo acertadas igual. Otros se colocaron el cartel imaginario encima de su cabezas gritándoles al mundo: “California, hoy no es mi día.”

Como tantas cosas en este mundillo, cualquier opinión al respecto es 100% subjetiva. El lema de etiqueta quedó catalogado como “ven como quieras”. Algunas personas quedaron tachadas de cuadros, pero no como una perfecta pero seria Mona Lisa, sino más bien como El Grito, o cualquier cuadro sombrío de la época oscura de Goya. Nombres de diseñadores como Zuhair Murad, Valentino Garavanni, Dolce&Gabbana, Gucci, Altuzarra, Naeem Khan, Vionnet, Armani, Versace, Prada; tuvieron gran relevancia en la velada.

Y sin más dilación, vamos con los favoritos:

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Emma Stone vestida de Valentino Garavanni.
La que pondría en primer lugar y sin temblarme la voz fue a la preciosa Emma Stone vestida del gran diseñador Valentino. Debo reconocer que al principio dudaba, puesto que el tono del vestido y el de su tez es prácticamente idéntico, pero tras deliberarlo, no solo me ha gustado, sino que se ha convertido en uno de mis favoritos. La sutileza del vestido, el corte, la caída y el tejido hacen que no me extrañe que Emma luzca cubierta de estrellas. 

 

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He coincidido con Vogue en nombrar a esta monstruo de mujer como es Isabelle Huppert. A mí de mayor me gustaría lucir como ella. Con ese porte, esa elegancia, ese saber estar. Fue la más comentada en toda la noche y no me extraña.
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Evan Rachel Wood tarareaba el viejo mito de Chanel soy mujer y puedo llevar pantalones. Lució elegante, demostrando una vez más que menos es más y presumiendo de un traje minimalista con una sonrisa escueta y orgullosa. ¡Claro que sí, Evan!

  

La brillantina y las lentejuelas estuvieron presente pese a que Nochevieja había pasado.



El negro tuvo su clásico protagonismo, luciendo como la mejor Meryl Steep, Lady Gaga Kristen Bell sin necesidad de ensombrecer a las demás.


Barrocos excesivos vs tonalidades empolvadas y satinadas debatieron un contraste e intenso duelo durante toda la noche, pero ayer todo estaba permitido.



Blanco. ¡Como las novias! ¡Claro que sí, guapi! Todo el mundo habló de Sarah Jessica Parker y su vestido de Vera Wang, sin mencionar a  Gillian Anderson. Yo solo puedo decir que…¡Sí quiero!


A partir de aquí he estado pensando que looks no me han tocado la venita sensible y cuales son ¡he metido la gamba! Hubieron personalidades que se quedaron sosas, que no sacaron todo lo que podían dar y otras que metieron la pata hasta el fondo, o bien no acertando en nada o bien arriesgando demasiado y  convirtiéndose en vulgares o en cuadros abstractos. Os dejo algunos suspensos y aprobados raspadillos.



Y los peores… 


Lo que está claro es que fue una noche de glamour, focos, cámaras y premios dorados. Rindieron homenaje a la reciente fallecida Carrie Fisher y cada galardonado posó con su premio.

Sabemos que los vestidos que lucen son regalados. Las grandes firmas se pelean para que determinadas celebridades posen con sus vestidos para luego publicarlos con su etiqueta, pero lo que nos parece excesivo es la cantidad de dinero que se gastan en personal shopper (60 000  euros), peluquería (6 000 euros), maquillaje (2 500 euros), guardaespaldas de joyas y vestuario (6 000 euros), modista de la casa para que haga los arreglos pertinentes (20 000 euros)… Y estoy tirando por lo bajo. Saquemos cuentas… Sabemos que se lo pueden permitir, pero casi más vale la pena que no te inviten.

 L.I.