Los lunares de tu espalda: Capítulo III

Si te sientes perdido, lo más probable es que no hayas leído el capítulo anterior. Puedes hacerlo pinchando aquí. Debo reconocer que me has sorprendido. Me alegra de que estés aquí. Después del batacazo de la semana pasada, nada es lo que parece. Si no te fías de mí, lo entenderé. Ahora bien, te prometo…