La vita é un tesoro

Por Marta Soto

A veces me gustaría ser como los pájaros que vuelan en lo alto del firmamento. Ser libre, soñar todo lo que quisiera y no tener fronteras. Quizás si fuera tan libre como me gustaría, pediría justo lo contrario. ¿Realmente queremos una condena que nos ate?

Podéis pensar que sí. El hecho de volver a casa y que haya alguien esperándote debe ser uno de los sentimientos más confortables que puede vivir el ser humano que tenga la suerte de experimentarlo.

La soledad mata a las personas. Las destruye poco a poco, sin que ellos se den cuenta.

En este mundo todo y todos luchan. Es una continua guerra que termina en defunción. Nadie se escapa, ni siquiera los personajes ficticios de los buenos libros. Hasta la bombilla de una farola sigue parpadeando para ofrecer la luz de sus últimos momentos de vida.

Es algo insignificante. La gente ya no se muere de vieja. Fallece atropellada o de alguna enfermedad terminal. Y si tiene la suerte de escaparse, se cruza en la vida de algún loco y le pegan un tiro. Triste, pero cierto.

Y ya está. Ha desaparecido de este planeta llamado Tierra. Sus familiares y amigos guardarán silencio un par de días vestidos de negro, pero al fin y al cabo tendrán que seguir con sus vidas. Esa persona pasará a ser un recuerdo que quizás no se olvide, pero que ya no exista.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: