Nicotina

No quiero echarte de menos porque no te lo mereces.

No quiero pensarte porque no te lo mereces.

No quiero recordarte porque no te lo mereces.

No quiero echarte de menos, ni pensarte, ni recordarte.

Pero te echo de menos, te pienso, te recuerdo.

Y te quiero.

Te quiero aunque no quiera quererte.

No quiero que seas mi último pensamiento al acostarme,

ni que nuestros estúpidos recuerdos se infiltren en mi memoria o en mis sueños.

No quiero acariciar tu piel bajo el forro de las fotografías,

ni tener que pedirle al taxista que cambie de canción.

Somos como esas motas de pólvora que hacen a la gente estornudar,

como ese cigarrillo en una de las azoteas infinitas de la ciudad,

o como la vista de un mágico amanecer, el murmullo de la lluvia,o el rugir del viento.

Somos este verano que nunca empieza.

Somos como ese beso taciturno en un antro cutre de Madrid,

como esa música que acompaña a un buen vino,

o como esta mirada furtiva.

Somos invierno y verano;

somos ese café frío que volver a calentar,

o como esa risa contagiosa que no quieres que nadie escuche.

Somos ese polvo por despecho.

Somos tóxicos.

Somos la nicotina del amor del malo.

Y la magia de varios años.

Total White sin ser la novia

Hola, cosas bonitas. ¿Cómo estáis? La verdad es que los exámenes a mí me traen el camino de la amargura, pero adoro compartir estos 5 minutos con vosotros.

Hoy voy a hablaros del look que utilicé para ser la madrina de mi hermana en su confirmación.

Os presento mi total white:

La verdad es que los trajes me encantan, eso es algo que ya sabéis. Esta vez, me salté los supuestos protocolos y me coloqué un traje blanco de raya diplomática, combinado con un body negro y complementos en tonos ocres y rojos.

Escogí un clutch de mimbre matizado en tono dorado. El cual combiné con estos stilettos de vinilo y ante color mostaza:

Cómo podréis apreciar, la trasparencia del vinilo crea un efecto elegante. El pantalón del traje es recto, de talle medio y con un detalle sport: la raya satinada en los laterales. Lo cual añade modernidad al clásico traje de sastre que todos conocemos.

Las solapas de la americana también son satinadas.

Los detalles del body son prespuntes de costuras en blanco. Un toque, a mi parecer, muy de atelier y que crea un efecto muy chic. Aprovechando los colores rojos y dorados, las uñas también tienen estos colores.

Los pendientes son dos lágrimas con pétalos de rosa al final. El día de la confirmación, mi peluquero, Pablo De Diego, me hizo un efecto mojado que quedaba muy bien. Por el contrario, para esta sesión, y ante la ausencia de mi Pablo, apostamos por un look londinense.

El maquillaje, muy sencillo. Eso sí, los labios rojos que no falten.

El look en conjunto me fascina. Podéis encontrar los links de las prendas en mi 21 buttons pero las marcas son estas:

  • Traje y body de Zara.
  • Stilettosde Mango.
  • Clutch de Glam.
  • Pendientes de Valentina.

Gracias a mi gran amiga Beatriz Jericó por estas fotos tan bonitas. Y a vosotros solo me queda daros las gracias por llegar hasta el final y nos vemos muy pronto.

A los que estáis de exámenes como yo, ¡suerte!

Lauren Izquierdo.

Tunetoo x Lauren

Es sábado y no es normal que publique a estas horas, lo sé y no me he vuelto loca, pero no puedo aguantar las ganas que tengo de hablaros de Tunetoo, la última marca con la que he colaborado.

Los que me conocéis sabéis que soy una persona que tiene muchas frases que la definen y con anécdotas para aburrir. Soy espontánea, soy impulsiva y soy una dramas, lo cual da para mucho.

En una de mis últimas publicaciones de Instagram os conté que muchas veces me preguntan a qué me dedico o quién soy, sobre todo en eventos y personas que no me conocen. Es una pregunta que me resulta un tanto incómoda porque la verdad es que nunca sé qué responder y siempre me pilla desprevenida, no sé cómo lo hago. Por eso mis amigos de @tunetoo_es me han hecho esta camiseta tan chachi.

Es una camiseta genial. Es una frase que da mucho gancho y con la que podré salir de muchas situaciones. No lo habría definido mejor. Pero la historia no termina aquí porque hay una segunda camiseta:

Esta frase tiene un doble sentido que me apasiona. Os cuento la historia:

cuando pasa un crush, para mí no es un crush, es un “oye, ¿tú quién eres?” Un día de copeo se me ocurrió y así se ha quedado. En vez de decir: vaya tío, Lauren dice vaya oye, ¿tú quién eres? Acaba de pasar. Fácil. El otro significado es porque hace poco, en una conferencia, me preguntaron que quién era para estar sentada en primera fila. Y respondí que redactora y freelance. Con un par.

Lo que me recuerda que las dos camisetas se comunican.

– Oye, ¿tú quién eres?

– Periodista, blogger, o algo de eso.

Es una maravilla. Os dejo su web https://www.tunetoo.es/ y os animo a que tiréis de la imaginación y regaléis u os regaléis algo tan vuestro que os defina.

Se perdió una romántica en las BBC

¡Hola, cositas bonitas! El mes de mayo es un mes de alergias, un mes en el que me vuelvo un año más vieja, en el que muero a causa de los exámenes finales, en el que me vuelvo loca por Eurovisión y, sobre todo, es el mes donde, por excelencia, se da el pistoletazo oficial a la temporada de las BBC.

Gastos, cartera vacía y quebraderos de cabeza por encontrar un look de invitada que no transforme a junio en la nueva cuesta de enero.

Muchas sois las que me habéis escrito por mail para que os dé alguna que otra idea. Así que, he decidido dedicar los lunes de mayo restantes a hacer un homenaje a las BBC, mostrándoos algunos looks para inspiraros. Seguirán líneas distintas. Si esta semana no te gusta, no te preocupes, que habrá más… je, je. Y lo más importante es que es moda low cost, así que… Tu cartera y tu economía estarán a salvo.

La propuesta de esta semana es esta:

Un look muy romántico. Si metemos en una licuadora(me he comprado una y hasta ahora no se me ha olvidado poner la tapa) los vestidos de Cenicienta, Frozen y Aurora, el resultado sería este precioso vestido de Asos.

¿Lo mejor? Su precio. Por increíble que parezca, este vestido no alcanza los 20€. Proviene del fantástico outlet de Asos. No hay excusas, ¡¡¡¡¡¡si no estás fabulosa es porque no quieres!!!!!!

  • Vestido de Asos.
  • Bolso de Mango.
  • Zapatos de Zara.
  • Make up de Maybelline.

Podéis hallar el look completo en mi 21 buttons. La semana que viene os traeré un total white… ¡Os espero! ¡Y cada día en mi Instagram!

¡¡¡Gracias familia y suerte con los exámenes!!!

Muack!

Lauren Izquierdo

A todos los estudiantes de segundo de bachillerato:

Soñad. Luchad.

Sabéis lo que queréis hacer, pero os da miedo. No lo tengáis. No tenéis por qué. Ninguna carrera tiene más salida que otra. Eso es un mito, un engañabobos. Un ingeniero no es más que un actor. Un médico no es más que un artista. Un profesor no es más que un periodista. Todas las carreras tienen futuro, lo que pasa es que nada es fácil y todo lo que uno quiere, cuesta.

No os dejéis intimidar por lo que os digan. Quien no apunta alto no llega arriba. A mí me dijeron que periodismo no tiene salida, que me dejara de tonterías y estudiara derecho, medicina o trabajo social. Pero yo sabía que eso a mí no me haría feliz. Tuve dudas cuando me vine, no os voy a engañar. ¿Pero sabéis qué?

Llevo casi un año viviendo en Madrid, llevo casi un año de universidad, estoy en los exámenes de mayo, por dios; y soy feliz. Feliz.

Feliz porque sé que estoy haciendo lo que en un futuro quiero ser. Hoy más que nunca tengo claro que quiero dedicarme a las ciencias de la información. Me decían que el periodismo no es una carrera seria, que apenas estudiaban y que iba a desperdiciar mi “potencial”. Bueno, pues me gustaría que vierais mi caja de apuntes, porque tela marinera lo que hay ahí metido. Me decían, pobrecita, allí en Madrid sola; y aquí no estoy sola: tengo una familia.

He conocido a gente fabulosa, y la que me queda por conocer. Tengo amigos que son increíbles, que no sería nadie sin ellos. Me encanta llegar a casa y que mis compañeras de piso me pregunten qué tal el día, cenar con ellas y salir a destrozar las canciones que cantaban mis padres en su época; he conocido a gente de mi entorno, estoy haciendo moda, escribiendo para Hoy Magazine y The Citizen, dejándome elogiar por celebridades como Ana Fernández o Malne.

No tengo vergüenza, en todo me meto y a todo respondo. Soy joven y tengo ganas. No es ambición, o puede que sí. No me importa. Y si algo no me sale, no me hundo; a otra cosa mariposa.

Estoy haciendo moda, que es lo que me gusta. Más de 52.000 visualizaciones en mi blog, una fotógrafa que integra el talento en persona, desfiles, entrevistas, colaboraciones, he incluso me han reconocido por la calle. Y no quiero ser famosa. Solo hago lo que me gusta. Me cuesta comprender por qué no todo el mundo lo hace.

He aprendido a encajar las críticas y a adorar a mis haters. He superado que me quiten la cuenta de Instagram dos veces. He echado de menos a mis padres, a mis amigos, a mi familia… He olvidado. He perdonado.

Soy feliz. Y estamos a mayo. Casi un año y no me arrepiento de haber querido seguir mi instinto. No te arrepientas tú de no seguir el tuyo.

Persigue tus objetivos, los sueños no se cumplen porque para eso son sueños. Eso son metas, y las puedes alcanzar. Estudia lo que quieras; porque tenga salida o no después, estos cuatro, cinco o seis años de universidad no te los va a quitar nadie.

Lo importante no es ser feliz, lo importante es pasárselo bien, y si consigues las dos cosas, eso que te llevas.

Estudia lo que quieras. Sé quién quieras ser. No dejes que nadie te intimide. Tu futuro está en tus manos.

Lauren Izquierdo.

Oda a la superficialidad

Hola, me llamo Laura Sánchez Izquierdo y soy una superficial.

No os alarméis. No me he vuelto majara ni los 19 me han trastornado. No pasa nada. Estad tranquilos. La lengua evoluciona, las palabras cambian, e incluso sus significados pueden modificarse. Nadie piensa que cuando acusa a alguien de ser gilipollas lo está llamando persona sin ideas, ni que desde hace un tiempo, entre los preadolescentes, parece que llamar imbécil o incluso utilizar términos denigrantes como puta para referirse a sus amigas son motes cariñosos si después dicen “con cariño”. Con superficial pasa lo mismo, y ahora que lo pienso, creo que con egocéntrico también.

Puede que esto comenzara con el auge de las redes sociales. La valentía tras la pantalla del ordenador o del móvil parece aumentar. Es curioso. Jordi Costa decía: nunca hagas una crítica que no puedas decir a la cara. Hoy en día, criticamos con una facilidad tan grande que incluso asusta. Hace unos días entrevisté a un director de teatro y me decía que las opiniones son como los culos, todo el mundo tiene una. Estoy de acuerdo, además esa opinión es cambiante y yo siempre he dicho que las opiniones son respetables si están bien argumentadas, pero siempre son discutibles, porque siempre habrá alguien que opine diferente a ti; y eso es lo que mola, la diversidad. Somos distintos, cada uno de un padre y una madre, exceptuando que seáis hermanos, claro. Pero diferentes. No somos copias, y el no ser copias nos hace únicos, auténticos. Por eso no lo entiendo.

Si estás flaca es porque eres anoréxica, si estás rellena es porque estás gorda; si eres lista es porque eres una empollona, si eres tonta es porque no estudias; si haces muchas cosas es porque eres una acaparadora, si no haces nada es porque eres una vaga; si ligas mucho es porque eres una zorra, si no ligas nada es porque eres una estrecha; si te arreglas mucho es porque eres una superficial, si no te arreglas nada es porque eres una dejada; si no te quieres a ti misma es porque eres una victimista, y si te quieres y te aceptas es porque eres una creída. Basta. Basta. Basta.

Christina Aguilera en una de sus canciones decían que somos bellos solo por el hecho de ser auténticos y que las palabras pueden hacer daño. Hablamos de que debería haber más libertad de expresión, pero estos atentados contra la integración física y mental de otros es justo lo contrario a la libertad de expresión. Internet es una herramienta muy útil, pero también puede convertirse en la cárcel del infierno.

Os podría hablar de numerosos casos de ciberbullying que han acabado en intentos de suicidio o con la muerte de algunos niños. Podría hablaros de las tremendas polémicas que han surgido a través de fotos de personajes públicos, que han hecho que estos se sientan obligados a borrarlas. Pero, ¿con qué derecho?

Hace poco en una publicación en Instagram puse de pie de foto uno de los mensajes de la película de El rey león: “Vive y deja vivir.” Pues bien, parece ser que muchos individuos no tienen claro que vive y deja vivir significa expresamente eso, que vivas, pero que dejes vivir.

No somos conscientes o no queremos serlo, de que las palabras, al final, son como cuchillos afilados que pueden hacer mucho, mucho daño. Hay personas que son capaces de pasar de todo, pero aniquilar la inocencia o convertir a una persona en vulnerable o arrebatarle la sonrisa a base de insultos que no serían capaces de decirle a la cara, es cruel, mezquino y de una cobardía impertinente.

La armonía de la convivencia se basa en el respeto y no es tan difícil.

Así que como es muy complicado, por no decir prácticamente imposible, cambiar el pensamiento de personas que no tienen otra cosa que mejor que hacer, porque al parecer su vida es tan vacía que pierden el regalo que el universo nos ha concedido, ese tiempo tan valioso que nunca vuelve, nos tocará hacer de oídos sordos y de ojos ciegos, y añadir acepciones al diccionario. Eso y bloquear a energúmenos. Que eso siempre sienta bien.

Lauren Izquierdo.

Tren con destino a Madrid, descanse

Os escribo desde el tren, uno de mis sitios favoritos para dirigirme a vosotros. Acabo de salir desde la estación de Alicante y me dirijo a Madrid, mi ciudad. ¿Puedo llamarla ya mi ciudad? Yo creo que sí.

Es extraño el sentimiento que alberga mi pensamiento cada vez que el tren arranca. No se puede querer a dos personas al mismo tiempo, ¿pero y sentir que perteneces a dos lugares? Mitad de ropa aquí, mitad de ropa allí; mitad de amigos aquí, mitad de amigos allí; mi familia aquí, mis compañeras de piso allí. Siempre echo de menos algo o a alguien. Una mierda, para que nos entendamos.

Eso sí, los diez días que he permanecido en mi lugar de origen me he dado cuenta de muchas cosas. He descansado, que eso es importante recalcarlo. Duermo poco normalmente, y en casa he conseguido descansar más horas, quizás las que debía. Me he leído cinco libros y me he visto la saga entera de Harry Potter (me ha encantado). Además, he visto a mis amigos, a mi familia y he disfrutado de esas pequeñas rutinas que antes me parecían insignificantes y que ahora me parecen una impoluta maravilla. He paseado a mi perra, besado y abrazado a mi madre y a mi padre, sacado de sus casillas a mi hermana y he estudiado matemáticas (poco, en realidad). Hasta me ha dado tiempo a ponerme mala. Siempre que vuelvo, me pasa. Algunos cuando viajan tienen jet lag, bueno, pues yo creo que tengo jet temperature porque esto no es normal.

Pero lo más importante de todo, es que me he dado cuenta de que echar de menos algo o a alguien está bien. Quiero decir, adoro mi vida: estudio lo que me gusta, escribo cómo y sobre lo que me apasiona, vivo en mi ciudad favorita, tengo alrededor a personas maravillosas y ojalá los demás tuvieran la familia que, por fortuna, me ha tocado. Estoy muy orgullosa de dónde estoy, de lo que he conseguido, y de lo que quiero conseguir. Estoy orgullosa de ser como soy, de quererme a mí misma y de querer muchas veces más. Incluso podría decir que estoy orgullosa de mis defectos. Al fin y al cabo, son otra parte de mí, imperfecta, pero eso es lo que nos hace humanos.

Recuerdo que cuando era pequeña, quería salir de mi pueblo. Ahora, con casi 19 años, he comprendido que lo necesito, que amo y quiero a mi pueblo, que me aporta muchas más cosas de las que jamás imaginaría, como dejar abandonado el IPhone en un cajón porque siento que no lo necesito, que me permite descansar y que el Lauren, cariño, ¿has vuelto? Qué bien te sienta Madrid, qué guapa estás es genial. Aunque ame la cuidad que siempre está viva, Madrid nunca tendrá a esa familia recibiéndome con los brazos abiertos al final del andén.

Así que, sí, se puede amar infinitamente a dos ciudades al mismo tiempo.