Glamour en Chueca

¿Qué tal estáis? Sería muy hipócrita decir que vaya asco de día cuando lo cierto es que me encuentro de vacaciones, pero ya sabéis que los lunes no son mi devoción.

Aún así, estoy feliz y quiero contaros por qué.

Este último lunes del mes de marzo voy a hablaros del evento al que acudí el pasado jueves, el cual coincidió con el segundo aniversario de Talla Treinta y Ocho, el lanzamiento de la revista Superchueca; que ojo al dato, formaré parte del equipo de redacción (bien por mí).

Lo cierto es que no exagero al decir que fue una fiesta increíble, con un ambiente impresionante y que me lo pasé súper bien.

Para la ocasión, este fue mi outfit:

Si la memoria no me es infiel, creo recordar que os adelanté algo por Instagram. Colores perla, tonos grises y metalizados. Quizás buscaba algo de glamour, una versión remasterizada del viejo estilo de los felices años veinte.

Mucho pelo, sintético, claro está; y un vestido de ensueño. Para seguir con ese toque clásico millennial, escogí unos stilettos metalizados y me recogí la melena pelirroja. Me gusta como me quedan ahora las colas con el flequillo. Los labios rojos no podían faltar. Se han convertido en mi sello de identidad.

Fue, sin lugar a dudas, un evento por todo lo alto. Me entusiasma la idea de formar parte de un equipo tan original y me alegra muchísimo que las revistas horteras de los años 90, esas que tanto han llenado nuestra adolescencia, renazcan como el ave fénix. Todo un acierto.

Solo me queda daros las gracias por llegar hasta el final. Nos vemos muy pronto con otro post en Talla Treinta y Ocho, y cada día en mi Instagram. Gracias por hacer de esto cada día algo más y más especial.

Sois increíbles. Pasad buena semana.

Lauren Izquierdo.

Azul como el mar, hoy no me puedo levantar.

Intento adaptarme a los lunes, pero la historia de nuestras vidas nos cuenta que los principios son difíciles. Las cuestas resultan costosas de subir, despertarnos supone un sacrificio, empezar a estudiar da pereza… Los lunes cuestan. Son odiosos. Yo nací un lunes. Me lo van a decir a mí.

Pero en fin. ¿Qué le vamos a hacer? Hoy es lunes. Mañana será martes.

Esta semana empiezan los parciales de nuevo. Es increíble pensar que me situo a las puertas de haber finalizado mi primer año de universidad, cuando hace unos meses daba la bienvenida a mi nuevo hogar, a mi nueva vida. Cómo es el tiempo, ¿verdad?

Sin ir más lejos, este mismo jueves, mi chiquitina, Talla Treinta y Ocho, cumple dos añitos. Ese mismo día asistiré a un evento importante. Ya os contaré, porque si suelto algún detalle ahora, no vivo para contarlo. Así que, tiempo al tiempo y cada cosa en su momento.

Esta semana os traigo una propuesta monocromática, azul y algo rockera.

Un azul que nos recuerda al mar, al cielo, y al verano. Tengo ganas de que las buenas temperaturas se hagan presentes de una vez. Me agobia llevar muchas capas de ropa, aunque mis amigos suelan decirme te podrías poner un abrigo, eh; que no te vas a morir. Y lo cierto es que soporto con más facilidad las temperaturas frías de Madrid, que las húmedas de Alicante, qué le vamos a hacer.

Para esta propuesta, he decidido combinar este maravilloso vestido de Zara, con unos botines negros y mis gafas de mármol. Es como si no llevara nada.

Nos vemos el jueves, y cada día en mi Instagram.

Hasta entonces, feliz lunes. Las vacaciones están a la vuelta de la esquina.

Sed felices y gracias por llegar hasta el final.

¡Os amo!

Lauren Izquierdo.

Lo que algún día me dije.

No está dormida.

Está muerta, pero lo parece, ¿verdad? Eso tranquiliza tu asquerosa

conciencia. Asesino. Criminal.

No te ha bastado con humillarla día tras día. Hasta que no le has quitado la vida no has parado. El día de la mujer no existe, porque día de la mujer deberían serlo todos.

Tú, que vas diciéndole gorda, fea, guarra, zorra, puta. Tú, que eres mujer como ella y que también te lo han dicho alguna que otra vez. Tú, que deberías apoyarla, que te autoproclamas feminista y te ahogas en tu propio charco de hipocresía barata narcisista. Tú, que celebras el día de la mujer y te dejas machacar los 364 días restantes.

¿Día de la mujer? ¿Por qué celebramos una lucha que todavía no ha terminado, que ni siquiera ha empezado?

I`m feminist, queda muy bonito en una camiseta, ¿verdad? Pero seguro que no eres capaz de decir dos frases sobre el feminismo sin titubear.

I ́m a woman. I`m pretty. Sí. Soy preciosa y tú también.

No somos superficiales. Somos mujeres maravillosas, inteligentes, capaces de todo. Somos todoterreno, no somos mujeres florero.

Queremos derechos, queremos libertad, queremos respeto y tener las mismas oportunidades que los hombres. Queremos igualdad.

No queremos tacones, ni maquillar las lágrimas de frustración que día tras día nos ahogan por tener que vivir una realidad que no hemos escogido.

Queremos sentirnos seguras, y no tener miedo de volver a casa a las tres de la mañana solas, ni fingir que llamamos por teléfono.

No somos el sexo débil. NO. No somos delicadas. NO.

Somos más que una cara bonita y unas piernas de escándalo. Estoy cansada de sentirme acomplejada porque a los tíos se les caiga la baba con una mujer que pasa hambre para gustar, y que encima es anoréxica.

Estoy harta de que seamos objetos sexuales todo el tiempo y de que se nos juzgue por nuestra condición física.

Estoy harta. Estamos hartas.

No os dais cuenta. No tendríamos que luchar día tras día para que se nos respete. No hay derecho. No hay vida.

We`re a women. We`re pretty. We`re stronger.

Somos mujeres. Somos preciosas, pero sobre todo, somos fuertes.

Y para los que preferís la versión audiovisual Pinchad aquí

Lauren en la sexta edición de Pasarela Española.

Buenos días a todas esas caritas cansadas y hartas de los lunes y de la lluvia. ¿Cómo estáis?

Para empezar este rutinario y lluvioso lunes por la mañana, comenzaré diciéndoos que este sábado acudí a uno de los eventos más mediáticos e importantes de todo el territorio madrileño, con respecto al ámbito fashionista.

Pasarela Española y la Fundación Elígete celebraban su sexta edición con la presentación de doce desfiles de diseñadores emergentes, y con actuaciones que no nos dejaron indiferentes.

El acto fue presentado por la miss Susan Villa, imagen de Pasarela Española, y la actriz y presidenta de la fundación Elígete, Miriam Díaz Aroca. El evento tuvo lugar en el Museo del Traje de Madrid, y ellas fueron las que nos condujeron a cada desfile, lleno de moda de calle, inocencia, aires hippies, inspiración a cuentos Disney y corta elegancia. Fueron desfiles adaptados a la mujer de hoy, para su día a día. La tarde se dedicó más a la alta costura, tal y como hoy día la reconocemos.

La gran diversidad de diseños fue lo que hizo que la sexta edición de Pasarela Española se convirtiera en un evento único por una causa que así lo merecía: el apoyo incondicional a mujeres maltratadas.

Además, contaron con actuaciones inéditas de cantantes de ópera, saxofonistas, y grupos, encargados de transportarnos a temas icónicos que todo el mundo reconocía.

Por el contrario, la organización dejó algo que desear. El tiempo escaseaba, y aunque son momentos de puro estrés calculados al milímetro, no me sentó muy bien que me pidieran los datos para sentarme en una de las mejores butacas, y al final tuviera que levantarme para ver de qué color eran los zapatos de las modelos. Nos quedaremos con lo bueno. Al fin y al cabo, todo siempre puede mejorar.

Acudí al evento bajo la inspiración de la Prada de los 90. Con un traje de falda y chaqueta corto, azul pastel, y de cuero. Lo combiné con un cuello cisne básico de color negro y unos botines de ante del mismo color. Mi maquillaje contenía los colores de mi atuendo. Esta vez no opté por los labios rojos, hubiera sido demasiado.

Dentro de lo que cabe, fue una mañana agradable. Talento, innovación, buena compañía, y mucha moda, que es lo que a mí me gusta.

Gracias por llegar hasta el final. Buen lunes; y os espero dentro de muy poco con otra entrada en Talla Treinta y Ocho.

¡Muack!

Lauren Izquierdo.

Miedo.

No me puedes decir que sientes miedo de algo que todavía no ha empezado. No me puedes decir que sientes miedo de que nuestros caminos todavía no se hayan cruzado. Porque el miedo no es la magia caprichosa de la que todo el mundo habla. Porque el miedo no es la incertidumbre. Porque miedo es miedo. Miedo.

Las letras de magia y miedo no son las mismas. El miedo no tiene cabida en el amor, solo en corazones marchitos como el mío, y no siento miedo.

La vida solo me infunda respeto, pero porque no se parece a los cuentos, porque es cruel, vil y dura. Pero no hay que tenerle miedo.

No somos conscientes de cuántas cosas dejamos de hacer por miedo. Y no estoy dispuesta a quedarme con las ganas de más. Porque no estoy dispuesta a vivir con miedo. Porque el miedo no sirve para nada.

Magia. Miedo. Miedo.