Madrid, vacaciones exprés. 

¡HOLA A TODOS MIS LECTORES! 

Hi guys! Sí, Madrid de mil amores me ha recibido estos días tres pasados con los brazos de par en par. Lunes, último día de vacaciones para mí, aquí tenéis mi viaje. 


Madrid, ciudad de ensueño. Muchos me habéis escrito para preguntarme para qué he ido esta vez, ¿placer? ¿Trabajo? ¿Qué me traía entre manos? Pues veréis, sabéis que voy a estudiar en Madrid el año que viene y que si todo sale bien (crucemos los dedos para que sí) estudiaré en Nebrija. He ido a mirar pisos. 


¿He tenido éxito? La verdad es que no mucho. El que tenía visto resultó ser un ​​desastre, ¡así que me dediqué al placer! La exposición de la Barbie, Malsaña, Hunters, mercadillos vintage, Gran Vía, compras, más compras, Retiro… Muchísimos me habéis comentado en Instagram Stories con comentarios como tía, para, en el fondo sé que os encanta😉. 
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Me fui con mi amiga Malú, una tía que cualquiera quiere tener en su vida y no os hacéis ni una idea de las anécdotas que hemos recolectado durante todo el trayecto. 


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Hablemos de moda, que lo estáis deseando. Looks. Varios. Relajados. No tanto. Echad un vistazo:


 
Zara, Stradivarius, Mango, ASOS… ellos han sido los protagonistas. Y la historia vuelve a repetirse ¡mis popelines vuelven a causar sensación!


Ahora sí me despido, intentaré subir durante esta semana algo más detallado como Hunters o la exposición de la Barbie, escribidme para que sepa que es lo que queréis. Ahora ya, chicos y chicas, gracias por leerme una vez más y por compartir vuestro preciado tiempo conmigo.  Hacéis que cada post cobre sentido. 


L.I. 

Days in Valencia. They started my vacations.

¡HOLA A TODOS MIS LECTORES! 

Hi, guys! Lo primero es: ¡felices vacaciones a todo el mundo! ¡Ya era hora que llegaran las jodías, cómo se han hecho de rogar! 

Hoy es sábado y ya es hora de que os enseñe algunos de mis lugares más preciados de mi lugar de total desconexión. 


Tal y como os pongo el título, estoy en Valencia. ¡No miento! I promise it! Muchos huyen al campo a desconectar, se alejan de la ciudad y llamadme rara, pero si huyo a algún lugar, Lauren huye a la ciudad, y esa ciudad es Valencia. ¡Valencia de mis amores! Un retiro hindú era mi segunda opción, pero no lo veía claro. 


¿Habéis visitado Valencia? Qué playas, qué museos, qué jardines, qué centro, qué tiendas… Valencia es una ciudad que me enamora y en la que me sumerjo para abandonar el estrés por unos días, aunque debo reconocer que al principio me cuesta un montón y el primer día de los cuatro que llevo ya, casi hago las maletas y me vuelvo a mi casa. Debo estar loca, o enferma. O no lo sé.

Como se pueden apreciar mis looks estos días son muy relajados, muy bohos, muy casuales, si preferís. El clima acompaña con sus temperaturas tan características de la zona y el tercer día comencé a disfrutarlo, a disfrutar de verdad.

¿Que qué estoy haciendo aquí? ¿Que en qué se basan mis mañanas, tardes y noches? Pues puede que muchos me odiéis por ello, pero creo que la palabra que mejor define mis acciones en estos días es nada. Mis días se basan en no hacer nada.Al principio era exasperante, ahora no lo veo tanto, he de decir. Hago deporte, voy a nadar, a correr por la playa o el Parque del Turia, tomo café en terrazas, voy de tiendas, leo (2 libros ya) e intentó relajarme un poco, que los que me conocéis bien sabéis que me hace falta. 

Zara, Stradivarius, ASOS, Zaful y Miu Miu son los protagonistas de mis maletas y ahora solo me queda disfrutar los días que me quedan y prepararme para el próximo destino: Madrid, amore mío, recíbeme solo como tú bien sabes.


Solo me queda decirlos lo de siempre, lo que nunca me cansaré de decir. Gracias, gracias por compartir lo más preciado de vuestras vidas, gracias por compartir vuestro tiempo conmigo. Gracias por el apoyo y gracias por vuestros mails. Yo seguiré dejándoos restos de mis momentos en mi Instagram y nada, desearos unas felices vacaciones y nos vemos en el próximo post de Talla treinta y Ocho by Lauren. 

L.I.

¿Estereotipos vs Hollywood?

Estereotipos. O quizás debiera preguntarlo. ¿Estereotipos? Hay todo una campaña contra ellos. Yo soy la primera que reivindica en contra. Abajo los estereotipos. Al suelo, muchachos. Y sin embargo, si tan abajo están… ¿Por qué necesitamos formar parte de algo?

Ya os he dado en el medio. Pensadlo. Oh, sí. No mintáis, estáis solos, no tenéis por qué fingir. Necesitáis formar parte de un grupo. Mejor dicho, sin comerlo ni beberlo, e incluso a veces sin ni siquiera desearlo,  todos formamos parte de varios grupos, y ojo al dato; ninguno es permanente, lo que complica mucho más las cosas.

Vaya, menuda fuente de inspiración la tuya, Lauren.  Dejadme que piense, hora de la reflexión-confesión ¿Cuáles serían mis grupos? Preuniversitaria, excéntrica, extravertida, loca de las compras, cafeinómana, blogger, soltera, hermana mayor, amante de los animales… Y así podría seguir y seguir porque no hay uno, hay muchos, decenas, centenares, millones… Y no me paso. ¿Cuáles son los vuestros? Venga, pensadlo, no es tan difícil. Cada característica posiblemente sea un grupo. ¿Nunca habéis hablado con un desconocido y os ha soltado la expresión “ah, con que eres de esas…”? En ese momento tu cara es un poema y piensas “Excus me, ¿cómo que de esas?”. A veces es sexy, pero otras te dan ganas de cruzarle la cara. Lo peor es que cuando vas a darte cuenta sueltas “con que eres de esos.” ¿No os ha pasado? De verdad, qué raros sois.

Quizás el bicho raro en esta historia soy yo, pero si pones en Google, “¿a qué grupo perteneces?” te encuentras con millones de test de compatibilidad para encontrar amigos, novio, conocidos, incluso trabajo. Hablamos de compatibilidad.

Y adiós a la teoría de que los polos opuestos se atraen. Lo cierto es que tras mucho investigar, he descubierto que la frase no termina ahí. Ah, no. No señor. La frase completa es:

Los polos opuestos se atraen, sí, se atraen, pero nada más; no se comprenden.

Alberto Fuguet.

¿Y cómo narices reaccionas tras saber que todas las películas en las que los macarras acaban con las princesas es puro fraude? ¿Pero vosotros sabéis cuántas películas tienen como trama eso? Y ahora resulta que eso no existe. Chasquido. Pies en tierra y realidad. Dios, y cómo duele.

Una relación sin compatibilidad no existe. Puede existir, claro que sí. Casaos, sed felices, comed perdices, pero tened a mano los papeles del divorcio. No pongas esa cara, no me mires como si le hubiera rajado los ojos a alguien y luego le hubiera echado limón, leñes, que es solo por si acaso… Aunque ahora que lo pienso, he sonado algo sádica, ¿no?

Compatibilidad. Bien, según la RAE, ser compatible consta de ser una persona o cosa que puede coexistir en armonía y sin impedimento con otra. Según Meetic o EDarling es lo que encontrarás en su web. No estoy tan segura.

Una de las cosas que me pregunto yo ahora es… ¿Nacemos todos para ser compatible con otra persona? ¿Será cierto eso que dicen de que siempre hay un roto para un descosido? ¿Y los solteros que se enamoran de casados? ¿Y los adultos que se mezclan con niños? ¿Convertirte en madre significa dejar de salir con tus amigas las solteras? ¿Que te guste leer impide que te guste salir de fiesta? ¿Ser del barça impide que tu novia sea del madrid? ¿Y los ricos? ¿Por qué la mayoría miran con superioridad a los pobres? ¿De quién es la culpa entonces? ¿De quién?

Estereotipos. Estereotipos no. Bueno, o eso decimos.

Ay, Hollywood.

L.I.

¿Eres el hombre de mi vida o después de ti vendrá otro?

Vida. Wow. Genios y personas con gusto que leen mis artículos con detenimiento y que piensan que de vez en cuando escribo cosas ingeniosas y con sentido, decidme, ¿qué entendéis por vida? ¿Vivir se limita a que tu corazón haga bum-bum, o estamos hablando de algo más? Es cierto que si tu corazón no late tienes un serio problema, amigo. Y me encanta que me lean personas de distintas culturas, nacionalidades y gustos, pero no sé si estaría preparada para que me leyeran fantasmas. No soy racista, no me mal interpretéis, es solo que el tema paranormal y gurú prefiero dejarlo a parte, al menos los fines de semana, y ahora que caigo, ¿tienen raza los fantasmas? Supongo que si.

Como siempre parece que desvarío, pero después de pasarme toda la mañana del sábado adorando mi serie del momento protagonizada por mi rubia favorita, sí estoy hablando de Sarah Jessica Parker, y sí, estoy hablando de Sex and City, o como la conocemos los españolitos, Sexo en Nueva York. ¿Soy la única que hasta este año pensaba que era una película? El caso es que Carrie me recuerda a mí en muchos aspectos, y no me refiero al pelo precisamente. En una escena del capítulo trece de la quinta temporada, Carrie, Miranda, Charlotte y Samantha debatían sobre algo que realmente me ha hecho pensar:

En esta vida, ¿Nos enamoramos una sola vez? Esto es una pregunta que muchos nos hacemos a diario: ¿será el hombre de mi vida? ¿Encontraré a otro mejor? ¿Habrá pasado ya mi tren? ¿Y si es el hombre de mi vida y no lo sé? ¿Volveré a sentir lo mismo por otro ahora que lo hemos dejado? ¿Y si me he precipitado? Quizás me quedo sola, amargada, al fin de cuentas que te pongan los cuernos en el siglo XXI ya no es algo tan serio, ¿no?

Confesad, pequeñas y pequeños. Todos nos hemos hecho una pregunta semejante alguna vez. Es algo normal. Creedme, yo también me las he hecho, pero eso sí, jamás perdonaría los cuernos.

A la conclusión que he llegado es que depende del momento. Siempre habrá alguien que haga que nuestra vida parezca una película. No estoy hablando de Hollywood. Hollywood y yo no nos llevamos precisamente bien desde que descubrí que nos ha destrozado la vida con sus películas, porque lo que pasa en los platós de Brodway y Hollywood, se queda en los platós de Brodway y Hollywood, y por mucho que exista un valiente ser que pretenda ser original y escapar de la monotonía, las películas, siempre serán películas. Lo que iba a deciros es que no tengáis ni miedo ni prisa. Wow. Súper consejo. Pero bromas a parte, creo que al menos tengo algo de razón, esta vez, y lo que digo aparenta tener sentido. Dejadme que me explique.

Cuando tienes una relación que te hace levitar como el Renacimiento lo plasmaba en sus pinturas y esculturas, piensas en un futuro con tu pareja. Sí. Lo haces. No hablo de iros a vivir juntos, de casaros o de tener hijos, por Madonna, no, ni mucho menos, sino a que dices cosas tipo nena, nene, algún día tenemos que ir a este sitio. Aunque no haya fecha y sin darte cuenta, estás haciendo planes, planes que puede que cumplas o no, ¿en el momento eso qué importa?, los haces y a la persona a la que se lo dices, le gusta, claro que le gusta, y a ti también. Le gusta porque estás contando con ella, porque la quieres, porque te quiere, y eso es alucinante. Piensas que vas a durar mucho tiempo y piensas que es lo mejor que te ha pasado la vida. Al cabo de un tiempo rompéis, y las rupturas son lo peor. Uh, ya lo creo que lo son. Entre que se te rompa el tacón de un zapato en medio de la Gran Vía y que rompas con el amor de tu vida, romper el amor de pareja es peor que romper el amor hacia unos perfectos zapatos, aunque eso conlleve una caída vergonzosa y un ridículo asquerosamente notable. Pasas un par de días, semanas, meses, abrumada, llorando, deprimida, escuchando música que hablan sobre personas a las que les han roto el corazón, viendo películas románticas, comiendo tarrinas y tarrinas de helado de chocolate o vainilla y martirizándote día tras día por no saber de quién ha sido la culpa, porque aparentemente todo estaba bien. Y de hecho hay veces que la culpa no es de nadie. Las parejas rompen, el amor se acaba, y no se trata de buscar culpables por mucho que nos tranquilice el hecho de pensar que la otra persona tiene la culpa. Consigues superarlo, pero las heridas tardan en sanar. El corazón se vuelve seco y te muestras más fría delante de desconocidos. Luego llega un día en el que uno te pilla con la guardia baja y ¡zas! Cuando vas a darte cuenta estás enamorada hasta las trancas y acompañando a su madre a comprar unos zapatos para el día de Navidad porque tú lo conoces mejor que nadie…

El amor es así: cruel, caprichoso, vanidoso y asquerosamente bipolar. Pero lo necesitamos como el agua para vivir, por mucho que insistamos en negarlo.

Así que chicos y chicas, tranquilizaos, no existe un número concreto de personas de las que os enamoréis de verdad, eso de que te enamorarás una o dos veces de alguien es un bulo, una farsa para que os apuntéis a Meetic o EDarling, pero ¿sabéis que he aprendido?

Que aunque el amor sea una mierda a veces, está bien eso de dejarse querer, y que cuando menos lo busques, antes aparecerá. Así que si tienes que buscar algo, búscate mejor un buen par de zapatos que seguro que te harán falta cuando conozcas a la próxima mujer u hombre de tu vida. 

Y hasta entonces, vive, pero vive de verdad y no te preocupes por cosas que verdaderamente no tienen importancia. No merece la pena.  
L.I.